La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) lanzó una preocupante advertencia sobre el estado de los océanos al pronosticar que, durante este año, una ola de calor marina podría extenderse hasta cubrir el 40% de la superficie oceánica mundial. De concretarse esta proyección, el fenómeno tendría importantes repercusiones sobre el clima global, incrementando el riesgo de inundaciones, tormentas intensas y ciclones tropicales de gran magnitud.
De acuerdo con el más reciente informe del organismo, las olas de calor marinas ya afectaban el 28% de los océanos del planeta durante el mes de mayo. Estas anomalías, caracterizadas por temperaturas del agua superiores a los niveles normales durante períodos prolongados, han sido detectadas en el océano Pacífico, la región de la Extensión de Kuroshio, el mar Mediterráneo y el océano Atlántico.
Los especialistas atribuyen este acelerado calentamiento, en parte, al desarrollo del fenómeno climático de El Niño, que este año presenta condiciones para convertirse en un episodio muy fuerte y de larga duración. La NOAA estima un 63% de probabilidad de que las temperaturas de la superficie del Pacífico superen ampliamente los valores habituales durante el otoño, lo que modificaría los patrones climáticos en distintas regiones del mundo.
Entre las posibles consecuencias figuran inviernos más cálidos y secos en algunas zonas de Estados Unidos, así como un aumento de las lluvias intensas, las inundaciones y una temporada más activa de ciclones tropicales en el Pacífico. Los expertos advierten que el exceso de calor acumulado en los océanos proporciona más energía para la formación de fenómenos meteorológicos extremos.
A esta preocupación se suman los resultados de una investigación de Climate Central, publicada en la revista Science Advances, que concluye que los días con niveles extremos de calor en los océanos se han triplicado desde 1970. El estudio también señala que el cambio climático provocado por la actividad humana fue responsable del 58% de los episodios de niveles extremos del mar registrados entre 2000 y 2018.
Los científicos insisten en que el calentamiento de los océanos representa una de las mayores amenazas ambientales de la actualidad, no solo por el impacto sobre los ecosistemas marinos, como el blanqueamiento masivo de los arrecifes de coral, sino también por sus efectos sobre millones de personas que viven en zonas costeras vulnerables al aumento del nivel del mar y a eventos climáticos cada vez más severos.



