Nueva York.– Dos jóvenes enfrentan cargos federales por su presunta participación en un caso de distribución de fentanilo que provocó la muerte de una estudiante universitaria y puso en peligro la vida de otra en una residencia estudiantil del Fashion Institute of Technology (FIT), en Manhattan, según informaron las autoridades federales.
De acuerdo con una acusación formal divulgada esta semana, Moises Freire, de 19 años, habría llevado el 18 de marzo de 2026 una sustancia que contenía fentanilo a la residencia donde se encontraban las dos estudiantes. Según los fiscales, el joven les aseguró que se trataba de cocaína pura, ocultando la verdadera composición de la droga.
Las autoridades sostienen que ambas mujeres perdieron el conocimiento poco después de consumir la sustancia. Mientras estaban inconscientes, Freire presuntamente agredió sexualmente a una de ellas, identificada como Annabel Richter, y tomó fotografías que posteriormente envió a otras personas.
Los investigadores también alegan que el acusado esperó aproximadamente 45 minutos antes de solicitar ayuda al personal de seguridad del campus. Cuando finalmente informó sobre la situación, habría afirmado que las jóvenes habían consumido demasiado alcohol.
El personal de seguridad acudió al lugar y administró naloxona, conocida comercialmente como Narcan, utilizada para revertir los efectos de una sobredosis de opioides. Ambas estudiantes fueron trasladadas a hospitales de Manhattan.
Los análisis toxicológicos confirmaron posteriormente la presencia de fentanilo y la ausencia de cocaína. Una de las jóvenes logró recuperarse, mientras Richter permaneció en estado crítico y murió días después por complicaciones derivadas de una intoxicación aguda por fentanilo.
El segundo acusado, Brian Peralta Cabrera, de 18 años, está señalado como la persona que suministró la sustancia a Freire.
Ambos enfrentan cargos de conspiración para distribuir sustancias controladas que causaron la muerte y lesiones graves. De ser declarados culpables, podrían recibir una pena mínima obligatoria de 20 años de prisión y hasta cadena perpetua. Freire enfrenta, además, cargos relacionados con la presunta distribución de drogas con intención de cometer una violación.
Las autoridades recalcaron que las acusaciones deben probarse ante los tribunales y que los imputados se presumen inocentes mientras no se demuestre su culpabilidad.