Nueva York.- La apertura de refugios para hombres solteros en situación de calle continúa generando una fuerte oposición en distintos vecindarios de la ciudad de Nueva York. En esta ocasión, residentes, líderes comunitarios y funcionarios electos de Flatlands, en el sureste de Brooklyn, exigieron a la administración del alcalde Zohran Mamdani que revierta la decisión de convertir el hotel Holiday Inn Express, ubicado en el 5244 de Kings Highway, en un albergue para hombres adultos sin hogar.
Los manifestantes aseguran que el inmueble ha funcionado durante años como refugio para familias con niños y consideran que el cambio representa una modificación sustancial del uso de la instalación, adoptada sin consultar previamente a la comunidad. Según denunciaron, el Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS) no sostuvo reuniones con las juntas comunitarias ni con los representantes locales antes de anunciar la medida.
Durante una manifestación frente al hotel, la concejal Farah N. Louis afirmó que la comunidad no se opone a brindar ayuda a las personas desamparadas, pero cuestionó la falta de transparencia y participación ciudadana en decisiones que afectan directamente a los residentes. En el mismo sentido se expresó el asambleísta Kalman Yeger, quien reclamó una mayor coordinación entre las autoridades municipales y los vecindarios antes de implementar proyectos de esta naturaleza.
El rechazo de los vecinos también está motivado por experiencias registradas durante la crisis migratoria iniciada en 2022, cuando la instalación de refugios para hombres solteros en diferentes sectores de la ciudad estuvo acompañada de denuncias por incidentes de violencia, robos y consumo de drogas en espacios públicos. Desde entonces, se han contabilizado al menos una docena de protestas similares contra este tipo de instalaciones.
Por su parte, la administración del alcalde Mamdani defendió la reestructuración del sistema de albergues, indicando que forma parte de un plan para reducir el uso de hoteles comerciales y ofrecer instalaciones más adecuadas a las distintas poblaciones que requieren alojamiento temporal. Las autoridades sostienen que estos ajustes buscan mejorar la atención a las personas sin hogar en medio de una crisis que mantiene a decenas de miles de neoyorquinos dependiendo del sistema municipal de refugios.



