Redacción/NYL.- La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) advirtió que el sistema de transporte público de la ciudad de Nueva York enfrenta un creciente desafío financiero que podría traducirse en un déficit operativo cercano a los 900 millones de dólares anuales para 2030, si no se implementan nuevas fuentes de ingresos o medidas para controlar el aumento de los costos.
Durante la más reciente reunión de la junta directiva de la agencia, el director financiero de la MTA, Jai Patel, explicó que el incremento sostenido en los gastos laborales, el costo de los seguros médicos para empleados activos y jubilados, así como el aumento de las inversiones necesarias para el servicio de Paratransit, están ejerciendo una fuerte presión sobre el presupuesto. Aunque la agencia ha logrado generar aproximadamente 600 millones de dólares en ahorros operativos cada año, esa cifra ya no es suficiente para compensar el crecimiento de los gastos.
Las proyecciones financieras indican que el déficit ascenderá a 295 millones de dólares en 2027, equivalente al 1.3 % de un presupuesto estimado en 22,800 millones de dólares, y continuará aumentando hasta alcanzar 897 millones de dólares en 2030. La situación podría agravarse si la economía se desacelera, ya que la MTA calcula que perdería hasta 600 millones de dólares anuales en ingresos tributarios dedicados al transporte.
Entre los principales factores del incremento de los gastos figura el costo de la atención médica, que pasará de 2,800 millones de dólares en 2025 a 4,100 millones en 2030. Asimismo, el servicio de Paratransit requerirá alrededor de 1,100 millones de dólares para finales de la década, mientras que el gasto en electricidad también continuará en aumento.
El presidente y director ejecutivo de la MTA, Janno Lieber, afirmó que será necesario trabajar junto con los líderes políticos del estado para encontrar soluciones que permitan equilibrar el crecimiento de los costos con los ingresos disponibles. La agencia, que transporta a cerca de seis millones de pasajeros cada día laborable, reiteró que las alzas periódicas en las tarifas, previstas cada dos años, no bastarán por sí solas para garantizar la estabilidad financiera del sistema.



