00.– La propuesta de la gobernadora Kathy Hochul de impulsar la construcción de hasta cinco nuevas plantas nucleares en el estado de Nueva York ha generado una intensa controversia entre autoridades, expertos y organizaciones ambientalistas, en medio del creciente consumo de electricidad provocado por la electrificación de la economía, el desarrollo de centros de datos y el aumento de las temperaturas durante el verano.
El plan contempla el desarrollo de una capacidad de generación de hasta cinco gigavatios de energía nuclear. Entre las opciones analizadas figura la construcción de cinco grandes centrales o la instalación de hasta veinte pequeños reactores modulares. La primera planta, con una capacidad de un gigavatio, podría comenzar a operar en 2032 y sería construida en el norte del estado, donde ya fue iniciado el proceso de licitación.
Sin embargo, grupos antinucleares rechazan la iniciativa y sostienen que esta tecnología representa una inversión demasiado costosa, lenta de desarrollar y con riesgos ambientales asociados al manejo de los residuos radiactivos. Los activistas argumentan que el estado debería priorizar la expansión de fuentes renovables como la energía solar y la eólica para responder a la creciente demanda eléctrica.
Ethan Gormley, coordinador legislativo de Citizen Action of New York, advirtió que el cambio climático provocará un incremento significativo de los días con temperaturas superiores a los 90 grados Fahrenheit, lo que ejercerá mayor presión sobre la red eléctrica. A su juicio, apostar por nuevas plantas nucleares no resolverá el problema a tiempo debido a los largos períodos de construcción y a sus elevados costos.
Un informe de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Energético del Estado de Nueva York (NYSERDA) estima que los contribuyentes podrían asumir entre 15,300 y 23,900 millones de dólares durante los primeros 25 años de operación de estas instalaciones, debido a los sobrecostos previstos en su construcción.
La administración de Hochul defiende el proyecto y afirma que la energía nuclear será un componente esencial para garantizar un suministro eléctrico estable, libre de emisiones y disponible las 24 horas del día. Según la gobernación, ninguna fuente energética por sí sola podrá satisfacer la demanda futura, por lo que la estrategia contempla combinar energía nuclear con fuentes renovables para asegurar la confiabilidad del sistema eléctrico del estado.



