Redacción/NYL.- Miles de residentes vulnerables de la ciudad de Nueva York podrían enfrentar nuevamente la falta de vivienda debido a una propuesta del gobierno federal que contempla importantes recortes en programas de apoyo habitacional. La medida afectaría directamente a personas que actualmente reciben asistencia a través del programa Continuum of Care, la principal iniciativa federal destinada a combatir la indigencia en Estados Unidos.
De acuerdo con la información divulgada este lunes, el gobierno del presidente Donald Trump planea modificar la forma en que se financia dicho programa, priorizando los servicios de vivienda transitoria sobre los modelos de apoyo permanente. Funcionarios federales argumentan que el cambio busca promover una mayor autosuficiencia entre las personas sin hogar y reducir la permanencia prolongada en programas subsidiados.
Sin embargo, organizaciones de vivienda y defensores de derechos sociales advierten que la propuesta podría tener consecuencias devastadoras para miles de personas que han logrado estabilizar sus vidas gracias a programas de vivienda permanente con apoyo. En la ciudad de Nueva York, los fondos federales del programa alcanzan aproximadamente $165 millones de dólares anuales y permiten brindar alojamiento y servicios de apoyo a más de 7,000 personas que anteriormente vivían en las calles o en refugios.
La Red de Vivienda de Apoyo de Nueva York estima que los cambios podrían traducirse en una reducción de hasta el 40% de los recursos destinados a estos programas, lo que representaría una pérdida cercana a los $66 millones de dólares. Como resultado, unas 2,800 viviendas de apoyo podrían dejar de recibir financiamiento.
Los defensores del modelo “Vivienda Primero”, desarrollado originalmente en Nueva York, sostienen que ofrecer una vivienda estable antes de exigir tratamientos o condiciones específicas ha demostrado ser una estrategia efectiva para ayudar a personas con problemas de salud mental, adicciones u otras condiciones crónicas. Según especialistas, la vivienda segura constituye la base para que estas personas puedan acceder a servicios médicos, empleo y oportunidades de recuperación.
Las organizaciones sociales también alertan que los recortes llegan en un momento especialmente delicado, cuando la crisis de vivienda y el número de personas sin hogar continúan siendo desafíos significativos para la ciudad. De concretarse la reducción presupuestaria, miles de neoyorquinos podrían verse obligados a regresar a refugios o incluso a las calles, revirtiendo años de avances en la lucha contra la falta de vivienda.



