EL BRONX.- Un inspector del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD) fue arrestado y acusado formalmente de intento de violación y abuso sexual, luego de que una oficial subordinada denunciara que fue atacada dentro de las instalaciones del precinto que el propio oficial dirigía en el condado del Bronx.
El acusado es Jeremy Scheublin, de 45 años, quien se entregó voluntariamente a las autoridades y posteriormente compareció ante la Corte Suprema del Bronx. Durante la audiencia se declaró no culpable de los cargos de intento de violación en primer grado y abuso sexual en primer grado.
De acuerdo con la acusación, los hechos ocurrieron el 1 de enero de 2025 en la oficina del entonces comandante del Precinto 46. La denunciante, una oficial afroamericana, afirmó que Scheublin la llamó a su despacho, donde presuntamente la sujetó por la fuerza, intentó besarla, la levantó y la arrojó sobre un sofá. También aseguró que el inspector realizó comentarios de naturaleza sexual, incluyendo que quería “tener hijos mestizos” con ella.
La agente sostuvo que logró escapar tras defenderse y golpear al inspector en la entrepierna. Según la Fiscalía del Bronx, existen grabaciones de video que respaldan la secuencia de los acontecimientos antes y después del presunto ataque, además de fotografías que documentan lesiones y moretones sufridos por la denunciante.
Los fiscales solicitaron una fianza de 150,000 dólares, pero el juez fijó el monto en 25,000 dólares, cantidad que fue pagada, permitiendo que Scheublin recuperara su libertad mientras continúa el proceso judicial.
La defensa del inspector sostiene que las acusaciones son falsas y que la denunciante habría inventado la historia con fines económicos. Sin embargo, el abogado de la oficial rechazó esos señalamientos y recordó que su clienta reportó el incidente a la Oficina de Asuntos Internos del NYPD al día siguiente de los hechos y esperó más de un año antes de presentar la demanda civil.
El NYPD informó que Scheublin fue suspendido de sus funciones y reiteró que mantiene una política de cero tolerancia frente a cualquier conducta indebida por parte de sus miembros. La investigación administrativa fue realizada por la Oficina de Asuntos Internos, que posteriormente remitió el caso a la Fiscalía del Bronx para el correspondiente proceso penal.



