Virginia, EE.UU. – Un exalto funcionario de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) fue arrestado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) luego de que agentes federales encontraran en su residencia más de 300 lingotes de oro valorados en aproximadamente 40 millones de dólares, además de millones en efectivo y decenas de relojes de lujo.
El acusado, identificado como David Rush, enfrenta cargos relacionados con el presunto robo de fondos públicos, fraude y falsificación de credenciales académicas y militares. De acuerdo con documentos judiciales, el allanamiento fue realizado el pasado 18 de mayo en su vivienda ubicada en Virginia, donde las autoridades decomisaron 303 lingotes de oro, alrededor de dos millones de dólares en efectivo y cerca de 35 relojes de alta gama.
La investigación se inició después de que una auditoría interna de la CIA detectara irregularidades en solicitudes de fondos realizadas por Rush entre noviembre de 2025 y marzo de 2026. Según los fiscales, el exfuncionario solicitó importantes cantidades de divisas extranjeras y lingotes de oro alegando que serían utilizados para gastos relacionados con operaciones oficiales. Sin embargo, una revisión posterior reveló que gran parte de esos activos no se encontraba en los almacenes ni en los espacios de custodia asignados.
Las autoridades también descubrieron que Rush habría falsificado información en su solicitud de empleo presentada en 2009. La declaración jurada indica que aseguró poseer títulos universitarios de la Universidad de Clemson y del Instituto Politécnico Rensselaer, aunque las investigaciones determinaron que nunca estudió en esas instituciones. Asimismo, habría exagerado sus antecedentes militares para obtener beneficios económicos adicionales.
Los investigadores sostienen además que el acusado cobró fraudulentamente unos 77,000 dólares en licencias militares al afirmar que pertenecía a la Reserva de la Marina de Estados Unidos después de haber sido dado de baja.
Rush permanece bajo custodia federal mientras avanza el proceso judicial en una corte de Alexandria, Virginia. El FBI, la CIA y el Departamento de Justicia continúan investigando la magnitud total del presunto esquema de fraude y malversación de recursos públicos.












