Redacción/NYL.- Los inmigrantes latinos concentran más del 93% de los 430 arrestos callejeros realizados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el área metropolitana de Nueva York, según un informe basado en peticiones de habeas corpus y divulgado en la prensa local. El reporte revela además preocupantes denuncias sobre detenciones efectuadas por perfil racial y procedimientos cuestionados durante los operativos.
De acuerdo con la investigación, la mayoría de las personas arrestadas son originarias de países latinoamericanos, en medio del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por la administración del presidente Donald Trump. Organizaciones defensoras de inmigrantes advirtieron que el incremento de los operativos ha generado temor entre miles de familias hispanas residentes en Nueva York, Long Island y Nueva Jersey.
El informe también destaca que agentes de ICE admitieron haber detenido a ciudadanos estadounidenses y residentes legales únicamente por su apariencia física o por hablar español. En algunos casos, las personas permanecieron retenidas incluso después de comprobarse que no eran los sospechosos buscados por las autoridades federales.
Defensores de derechos civiles consideran que estas prácticas podrían constituir violaciones constitucionales y han solicitado investigaciones independientes. Varias organizaciones comunitarias denunciaron que las redadas se están realizando cerca de estaciones de transporte, centros laborales y edificios judiciales, lo que ha provocado una creciente sensación de inseguridad entre la población inmigrante.
La publicación del reporte ocurre en momentos en que la tensión por las políticas migratorias aumenta en la región. Recientemente, un tribunal federal ordenó a ICE suspender los arrestos civiles dentro y cerca de cortes migratorias en Nueva York, incluyendo instalaciones federales como 26 Federal Plaza, 290 Broadway y 201 Varick Street.
Asimismo, líderes políticos y activistas han denunciado las condiciones en centros de detención migratoria. El congresista Adriano Espaillat visitó recientemente el centro Delaney Hall, en Nueva Jersey, donde reportó “condiciones horribles” y denunció hacinamiento y falta de atención médica adecuada durante una huelga de hambre de detenidos inmigrantes.
Mientras continúan las críticas, organizaciones proinmigrantes anunciaron nuevas movilizaciones y campañas legales para enfrentar lo que consideran un aumento de arrestos indiscriminados y medidas de persecución contra las comunidades latinas en el área de Nueva York.



