Redacción | NYL.- La ciudad de Nueva York enfrenta uno de los mayores desafíos laborales de su historia moderna debido al acelerado avance de la inteligencia artificial (IA). Un reciente informe presentado por la contraloría de la ciudad advierte que más de 110,000 empleos del sector privado podrían desaparecer en los próximos años si la automatización continúa expandiéndose al ritmo actual.
El reporte, dado a conocer por el contralor Mark Levine, analiza distintos escenarios sobre el impacto de la IA en la economía neoyorquina entre 2025 y 2030. El escenario más preocupante prevé la pérdida masiva de puestos de trabajo en áreas administrativas, servicios financieros, tecnología, atención al cliente y oficinas corporativas, sectores que históricamente han sostenido gran parte de la economía de Manhattan y otros distritos.
Según el documento, Nueva York sería la ciudad estadounidense más vulnerable a los cambios provocados por la inteligencia artificial debido a su fuerte dependencia de empleos de oficina y actividades financieras. Levine afirmó que “no hay ciudad más expuesta a la IA que Nueva York”, al tiempo que advirtió que la transformación podría ocurrir en apenas tres a cinco años, mucho más rápido que otras revoluciones tecnológicas del pasado.
No obstante, el informe también plantea escenarios más optimistas. En uno de ellos, la IA aumentaría la productividad económica y permitiría crear hasta 52,000 nuevos empleos por año, especialmente en sectores relacionados con programación, análisis de datos, ciberseguridad y desarrollo tecnológico.
Expertos consideran que el mayor riesgo lo enfrentarán los jóvenes profesionales y trabajadores administrativos que realizan tareas repetitivas susceptibles de automatización. Incluso, el estudio señala que por primera vez los universitarios jóvenes presentan tasas de desempleo superiores a las de trabajadores sin títulos académicos.
Ante este panorama, las autoridades municipales evalúan medidas para fortalecer programas de capacitación laboral y crear fondos de contingencia que permitan enfrentar posibles crisis económicas derivadas de la automatización. Mientras tanto, miles de trabajadores neoyorquinos observan con preocupación cómo la inteligencia artificial comienza a transformar el mercado laboral de la ciudad más grande del país.



