NEW YORK.- Las autoridades de salud de la ciudad de Nueva York investigan un posible brote de la enfermedad del legionario en el Upper East Side de Manhattan, luego de confirmar al menos dos casos en residentes de los vecindarios de Carnegie Hill y Yorkville. El Departamento de Salud de la ciudad mantiene activa una investigación para determinar el origen de la bacteria y prevenir nuevos contagios.
Como medida preventiva, las autoridades recomendaron que todas las personas que hayan vivido, trabajado o visitado esa zona desde finales de junio permanezcan atentas a cualquier síntoma compatible con la enfermedad y busquen atención médica inmediata si presentan fiebre, tos o dificultad para respirar. Asimismo, los hospitales y centros médicos recibieron una alerta para reforzar la vigilancia y reportar cualquier caso sospechoso.
La enfermedad del legionario es una forma grave de neumonía causada por la bacteria Legionella, la cual suele desarrollarse en sistemas de agua contaminada, como torres de enfriamiento de edificios, sistemas de aire acondicionado de gran tamaño, fuentes decorativas, jacuzzis y redes de plomería con mantenimiento deficiente. La infección se produce al inhalar pequeñas gotas de agua contaminada y no se transmite de persona a persona.
Las autoridades sanitarias realizan inspecciones y pruebas en todas las torres de enfriamiento del área afectada para localizar el posible foco de contaminación. En caso de detectarse la presencia de la bacteria, los propietarios de los edificios estarán obligados a efectuar una descontaminación completa de las instalaciones, con el objetivo de eliminar el riesgo para la población.
Los especialistas recuerdan que los síntomas suelen aparecer entre dos y diez días después de la exposición e incluyen fiebre alta, escalofríos, tos, dolor muscular, dolor de cabeza y dificultad para respirar. En algunos pacientes también pueden presentarse náuseas, diarrea o confusión. El diagnóstico oportuno permite tratar la enfermedad eficazmente mediante antibióticos, reduciendo el riesgo de complicaciones graves o incluso de fallecimiento.
Las personas mayores de 50 años, los fumadores, quienes padecen enfermedades pulmonares crónicas o tienen el sistema inmunológico debilitado constituyen los grupos con mayor riesgo de desarrollar cuadros severos. No obstante, el Departamento de Salud reiteró que continúa siendo seguro utilizar el aire acondicionado, ducharse y consumir agua del grifo, ya que la bacteria no se propaga por esas vías cuando los sistemas funcionan normalmente. La investigación epidemiológica continuará durante los próximos días mientras las autoridades monitorean la aparición de nuevos casos y mantienen informada a la comunidad sobre cualquier avance.



