WASHINGTON.— Nuevos mensajes de texto atribuidos al doctor Anthony Fauci revelan que, en enero de 2021, el entonces director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas planteó en privado la posibilidad teórica de que la vacunación contra el COVID-19 pudiera estar relacionada con abortos espontáneos durante el primer trimestre del embarazo.
Según los mensajes publicados este lunes por New York Post, Fauci comunicó sus inquietudes el 25 de enero de 2021 a Rochelle Walensky, entonces directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y al entonces cirujano general Vivek Murthy.
Fauci señaló que algunas personas experimentaban una respuesta inflamatoria importante y fiebre después de la segunda dosis de la vacuna y consideró que, “teóricamente”, esa reacción podría estar asociada con un aborto espontáneo durante el primer trimestre.
Walensky respondió que el punto planteado por Fauci era importante, particularmente en relación con la segunda dosis.
Sin embargo, pocos días después, durante una sesión virtual organizada por la revista médica JAMA, Fauci declaró públicamente que, hasta ese momento, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) no había identificado señales de alerta relacionadas con la vacunación de mujeres embarazadas.
Las nuevas revelaciones forman parte de una investigación impulsada por los senadores republicanos Rand Paul y Ron Johnson, quienes obtuvieron más de 34,000 mensajes de texto y 522 mensajes de voz procedentes del teléfono celular oficial utilizado por Fauci.
Los mensajes también muestran preocupación de Murthy por una recomendación de la Organización Mundial de la Salud que desaconsejaba inicialmente la vacuna de Moderna para mujeres embarazadas. Murthy advirtió que una postura de ese tipo podría afectar la confianza pública.
La controversia se suma a las investigaciones del Congreso sobre el manejo de la información durante la pandemia y las comunicaciones de funcionarios de salud pública. Los senadores han cuestionado además si algunos registros oficiales fueron eliminados.
Es importante señalar que los mensajes citados describen un riesgo teórico, no una confirmación de que las vacunas provocaran abortos espontáneos.



