Readacción.- Un juez federal de Rhode Island ordenó este viernes a la administración del presidente Donald Trump reanudar el procesamiento de solicitudes de asilo, permisos de trabajo y otros beneficios migratorios que habían sido suspendidos para ciudadanos de 39 países, en una decisión que representa un importante revés para la política migratoria de la Casa Blanca.
La orden fue emitida por el juez John J. McConnell Jr., quien calificó de ilegales las medidas implementadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS). Según el magistrado, las restricciones dejaron a miles de inmigrantes en un “limbo legal”, impidiéndoles acceder a decisiones sobre sus solicitudes de asilo, permisos de trabajo, residencia permanente y ciudadanía.
McConnell sostuvo que las políticas no estaban basadas en acciones individuales de los solicitantes, sino únicamente en su país de origen, lo que consideró contrario a las leyes migratorias y administrativas vigentes. Además, afirmó que los argumentos de seguridad nacional utilizados por el gobierno eran insuficientes y que las medidas reflejaban un enfoque discriminatorio hacia los inmigrantes.
La suspensión de los trámites fue aplicada hace más de seis meses y afectó principalmente a personas procedentes de países de África, Asia, América Latina y Medio Oriente. Entre los países latinoamericanos incluidos figuraban Cuba, Venezuela y Haití.
La demanda fue presentada por una coalición de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, sindicatos y grupos comunitarios, que argumentaron que las acciones de USCIS violaban la Ley de Procedimiento Administrativo y la Quinta Enmienda de la Constitución estadounidense.
La decisión judicial obliga ahora al gobierno federal a reanudar el procesamiento de miles de casos, brindando una nueva esperanza a inmigrantes que permanecían sin estatus definido y sin acceso a empleo legal mientras esperaban una respuesta de las autoridades migratorias.












