El Bronx.- El Zoológico del Bronx analiza la posibilidad de trasladar a Patty, la última elefanta que permanece en sus instalaciones, a un santuario especializado en Tennessee, una decisión que marcaría el final de la presencia de elefantes en los zoológicos de la ciudad de Nueva York.
Patty, una elefanta asiática de 57 años, quedó como la única representante de su especie en el zoológico tras la muerte de Happy, ocurrida en mayo de este año debido a complicaciones relacionadas con su avanzada edad. Desde entonces, las autoridades del parque han iniciado una evaluación para determinar cuál es la mejor alternativa para garantizar el bienestar del animal.
La Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (Wildlife Conservation Society), organización que administra el Zoológico del Bronx, confirmó que un equipo integrado por el director interino Craig Piper y especialistas en el cuidado de elefantes visitó recientemente The Elephant Sanctuary, un santuario ubicado en Hohenwald, Tennessee, para inspeccionar sus instalaciones y conocer las condiciones en las que viven los animales. El recinto alberga actualmente a 12 elefantes en un espacio natural de aproximadamente 3,000 acres.
Craig Piper explicó que la prioridad de la institución es determinar si el traslado realmente beneficiaría a Patty. Señaló que cualquier decisión deberá considerar cuidadosamente los riesgos físicos y emocionales que implica mover a una elefanta de edad avanzada, así como las posibles ventajas de vivir en un ambiente más amplio y con otros ejemplares de su especie.
La posibilidad de la reubicación ha sido respaldada por organizaciones defensoras de los derechos de los animales, entre ellas el Nonhuman Rights Project, que durante años promovió acciones legales para lograr el traslado de Happy a un santuario. Sus representantes sostienen que los elefantes son animales altamente sociales y que Patty tendría una mejor calidad de vida en un entorno diseñado específicamente para sus necesidades.
Sin embargo, los responsables del zoológico insisten en que la decisión no responderá a presiones externas, sino exclusivamente a criterios científicos, veterinarios y de bienestar animal. Mientras continúa la evaluación, Patty permanece bajo el cuidado de sus entrenadores de larga trayectoria, quienes aseguran que la elefanta se mantiene saludable, activa y participa regularmente en actividades de enriquecimiento diseñadas para estimular su comportamiento natural.



