New York.- La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, se unió a otros ocho gobernadores demócratas para solicitar al Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) que retire una propuesta de reglamento relacionada con una orden ejecutiva del presidente Donald Trump sobre el voto por correo, al considerar que la medida es inconstitucional y podría restringir el derecho al sufragio de millones de ciudadanos.
La petición fue presentada mediante una carta encabezada por el gobernador de Illinois, JB Pritzker, luego de que un juez federal bloqueara en marzo la orden ejecutiva firmada por Trump, al concluir que el presidente carece de autoridad para establecer normas electorales, una responsabilidad que corresponde a los estados y al Congreso de Estados Unidos.
La orden presidencial instruía al Servicio de Ciudadanía e Inmigración y a la Administración del Seguro Social a elaborar registros de ciudadanía para cada estado. Además, disponía que el Servicio Postal limitara la entrega de boletas electorales por correo únicamente a las personas incluidas en esos listados.
Aunque el USPS presentó a finales de mayo una propuesta para aplicar la directriz, los gobernadores de Nueva York, California, Connecticut, Illinois, Minnesota, Pensilvania, Rhode Island, Washington y Wisconsin sostienen que mantener esa iniciativa contradice la decisión judicial que suspendió la orden ejecutiva.
En la carta enviada al Servicio Postal, los mandatarios advirtieron que la regulación propuesta podría crear obstáculos innecesarios para votar, privar arbitrariamente del derecho al sufragio a millones de ciudadanos elegibles y debilitar la autoridad constitucional de los estados para organizar elecciones libres y justas.
Asimismo, expresaron preocupación porque la medida permitiría al Servicio Postal rechazar la entrega de boletas electorales en aquellos estados que no adopten las directrices promovidas por la administración Trump.
La iniciativa también ha recibido críticas del sindicato de Trabajadores Postales Estadounidenses. Su presidente, Jonathan Smith, afirmó que la función de los empleados postales es distribuir el correo, no verificar la elegibilidad de los votantes.
Diversos estudios citados por las autoridades electorales indican que el fraude mediante el voto por correo es poco frecuente. Un informe de la Brookings Institution, publicado en 2025, estimó que se registran aproximadamente cuatro casos de fraude por cada 10 millones de votos emitidos por esta modalidad.



