Manhattan.- El legendario músico británico Paul McCartney protagonizó uno de los momentos más memorables de la boda de la cantante Taylor Swift y el jugador de la NFL Travis Kelce, al interpretar en vivo el clásico de The Beatles “I Want to Hold Your Hand”, una canción que no cantaba en directo desde 1964.
La inesperada presentación ocurrió durante la celebración del matrimonio de la pareja, realizada el pasado 3 de julio en el Madison Square Garden de Nueva York, ante más de mil invitados, entre familiares, amigos y reconocidas figuras del entretenimiento, el deporte y la música. La actuación de McCartney fue considerada uno de los instantes más emotivos de la velada y provocó una ovación de los asistentes.
La elección de “I Want to Hold Your Hand” no pasó desapercibida. El tema, lanzado por The Beatles en 1963, marcó el inicio de la llamada “Beatlemanía” en Estados Unidos y se convirtió en el primer gran éxito del grupo británico en el mercado estadounidense. Que McCartney volviera a interpretarlo más de seis décadas después otorgó un significado especial a la celebración.
Además de McCartney, la ceremonia contó con la participación musical de la cantante Stevie Nicks, amiga cercana de Taylor Swift, quien también ofreció una actuación durante el evento. Aunque no se reveló el repertorio que interpretó, su presencia reforzó el carácter exclusivo y artístico de la celebración.
La boda estuvo rodeada de estrictas medidas de privacidad, por lo que los detalles comenzaron a conocerse días después a través de medios y asistentes. Entre las informaciones divulgadas figuran los emotivos votos intercambiados por los novios, la presencia de numerosas celebridades y una cuidada producción que transformó el Madison Square Garden en un elegante escenario inspirado en un entorno natural.
La participación de Paul McCartney también simbolizó el respeto mutuo que existe entre dos generaciones de artistas. En diversas ocasiones, el exintegrante de The Beatles ha expresado públicamente su admiración por Taylor Swift, destacando su talento y la influencia que ha alcanzado en la industria musical, consolidando un vínculo que quedó reflejado en uno de los momentos más recordados de la denominada “boda del año”.



