NUEVA YORK.- La muerte de Deniz, un caballo de 16 años utilizado en los tradicionales carruajes turísticos de Central Park, ha generado una nueva controversia en la ciudad de Nueva York luego de que una necropsia determinara que el animal falleció tras ingerir una planta altamente venenosa. El hallazgo ha intensificado las acusaciones cruzadas entre el sindicato de trabajadores del transporte, activistas defensores de los animales y la administración del emblemático parque.
Deniz se desplomó la noche del 9 de junio mientras transportaba a dos pasajeros en un carruaje cerca de la calle 72 Oeste y West Drive, en Central Park. El caballo murió poco después frente a numerosos transeúntes, provocando una ola de reacciones en redes sociales y reabriendo el debate sobre la continuidad de esta actividad turística en la ciudad.
Según el informe elaborado por especialistas en medicina equina de la Universidad Cornell, el animal había ingerido una cantidad significativa de tejo japonés, una planta ornamental considerada entre las más tóxicas para animales y seres humanos. Los expertos encontraron restos de sus hojas en la boca, el estómago y el intestino del caballo.
Tras conocerse los resultados, el Sindicato de Trabajadores del Transporte (TWU), que representa a propietarios y conductores de carruajes, rechazó las acusaciones de maltrato o exceso de trabajo y responsabilizó a la organización que administra Central Park por no advertir sobre la presencia de plantas peligrosas en las áreas transitadas por los caballos.
Sin embargo, la administración de Central Park Conservancy respondió señalando que las regulaciones municipales prohíben expresamente que los caballos consuman vegetación dentro del parque y sostuvo que los conductores tienen la obligación de supervisar permanentemente a los animales para garantizar su seguridad.
La muerte de Deniz también ha revitalizado una discusión que lleva años en Nueva York. Organizaciones defensoras de los animales insisten en que el uso de caballos para arrastrar carruajes en un entorno urbano es una práctica inhumana y han respaldado propuestas legislativas para eliminar gradualmente esta industria. Por su parte, el TWU sostiene que los animales reciben cuidados adecuados y que la actividad forma parte de una tradición histórica y turística de la ciudad.
Actualmente, el Concejo Municipal estudia dos proyectos de ley relacionados con los carruajes turísticos: uno que busca prohibir la actividad y otro que propone reforzar las regulaciones y los estándares de bienestar animal. La muerte de Deniz podría influir en el futuro de una industria que durante décadas ha sido símbolo de Central Park y del turismo en Nueva York.



