Santo Domingo, RD.- La paralización de labores convocada por jueces de distintas jurisdicciones del país provocó este jueves la suspensión de audiencias y retrasos en múltiples procesos judiciales, en medio de reclamos por mejores condiciones salariales y laborales dentro del Poder Judicial dominicano. La jornada de protesta incluyó la simbólica acción de “colgar las togas y birretes”, como muestra de inconformidad con la situación que enfrentan los magistrados.
El paro fue realizado por jueces de paz, de primera instancia y de cortes de apelación, quienes previamente habían advertido sobre la necesidad de una respuesta institucional a sus demandas. En diferentes departamentos judiciales del país, los magistrados leyeron manifiestos y posteriormente suspendieron las labores ordinarias, afectando el conocimiento de audiencias y otros trámites judiciales.

De acuerdo con las informaciones divulgadas, cerca de 400 jueces y servidores judiciales respaldaron la convocatoria nacional. Los participantes sostienen que las actuales condiciones de trabajo limitan el desempeño eficiente de la administración de justicia y reclaman mejoras económicas acordes con la responsabilidad de sus funciones.
La protesta surge luego de que fracasaran conversaciones entre representantes del sector judicial y las autoridades correspondientes. Los jueces habían ratificado previamente la convocatoria al paro, argumentando que no recibieron respuestas satisfactorias a sus planteamientos. Entre las exigencias figuran aumentos salariales, mejores condiciones de trabajo y garantías para fortalecer la independencia judicial.
Mientras tanto, el Poder Judicial informó recientemente sobre avances en las condiciones laborales de jueces y servidores judiciales, aunque las medidas anunciadas no lograron frenar la manifestación nacional. La paralización mantiene preocupación entre abogados y ciudadanos debido al impacto en los procesos judiciales pendientes y el posible retraso en casos que requieren atención inmediata.



