Redacción | NYL.- El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) propuso un nuevo aumento en los precios de sus servicios que podría entrar en vigor en julio de 2026, una medida que impactaría directamente a millones de usuarios que dependen del correo para envíos cotidianos.
De acuerdo a informes de prensa, la propuesta ya fue presentada ante la Comisión Reguladora Postal y contempla incrementos en diversos productos, incluyendo cartas, postales y otros servicios básicos. Si recibe la aprobación correspondiente, los nuevos precios comenzarían a aplicarse a partir del 12 de julio de 2026.
Entre los cambios más relevantes destaca el aumento del sello “Forever” de primera clase, que pasaría de 78 a 82 centavos. Este ajuste también afectaría el costo de enviar cartas de una onza, que subirían al mismo nivel. Asimismo, se prevén incrementos en las tarifas de postales tanto nacionales como internacionales, lo que encarecería el envío de correspondencia dentro y fuera del país.
En términos generales, el incremento promedio propuesto rondaría el 4.8%, una cifra que refleja la presión económica que enfrenta la agencia. USPS ha señalado que atraviesa una crisis financiera persistente, impulsada por el aumento de los costos operativos, la inflación y un modelo de negocio que depende casi exclusivamente de los ingresos generados por sus propios servicios.
La institución explicó que estos ajustes son necesarios para mantener su funcionamiento y garantizar la continuidad del servicio postal universal en Estados Unidos. A diferencia de otras agencias federales, USPS no recibe financiamiento directo de los contribuyentes, por lo que debe sostenerse con sus propias operaciones.
El posible aumento forma parte de una serie de cambios que el Servicio Postal ha venido implementando en los últimos años para estabilizar sus finanzas y modernizar su estructura. Sin embargo, la medida podría generar preocupación entre consumidores y pequeñas empresas que dependen del correo para sus actividades diarias.
Ahora, la decisión final queda en manos del organismo regulador, que deberá evaluar la propuesta antes de autorizar su entrada en vigor. De ser aprobada, representaría un nuevo ajuste en el costo de vida para los estadounidenses en medio de un contexto económico desafiante.




