NYL.- Consumir café con moderación podría aportar importantes beneficios para la salud cardiovascular, según una declaración científica de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA), publicada en la revista Circulation y divulgada este lunes. El informe concluye que ingerir hasta cinco tazas de café americano al día, equivalentes a unos 225 miligramos de cafeína, es una cantidad considerada segura para la mayoría de los adultos y podría contribuir a reducir el riesgo de enfermedades del corazón.
Los especialistas explican que la recomendación se basa en el tamaño de las tazas utilizadas habitualmente en Estados Unidos, donde una porción contiene alrededor de 250 mililitros. En otros países, donde el café suele prepararse más concentrado, la cantidad recomendada debe ajustarse para no superar aproximadamente los 400 miligramos diarios de cafeína procedente de fuentes saludables.
La investigación destaca que la cafeína presente en el café no produce los mismos efectos que la contenida en refrescos o bebidas energéticas. Mientras el café se ha asociado con un menor riesgo de insuficiencia cardíaca, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades cardiovasculares, las bebidas energéticas pueden incrementar el riesgo de hipertensión arterial y arritmias.
Los autores también señalan que el café contiene compuestos bioactivos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, los cuales podrían explicar parte de sus efectos protectores. Además, diversos estudios relacionan el consumo de café sin azúcar, crema ni saborizantes con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y fibrilación auricular.
Sin embargo, los expertos advierten que añadir azúcar, jarabes, nata o crema puede disminuir estos beneficios. Asimismo, indican que el cafestol, un compuesto presente en el café sin filtrar, como el espresso, el café turco o el preparado en prensa francesa, puede elevar los niveles del colesterol LDL, conocido como colesterol “malo”. En cambio, el café preparado con filtros de papel o el café instantáneo contienen cantidades mucho menores de esta sustancia.
La declaración científica también recuerda que la respuesta a la cafeína varía entre las personas según factores como la genética, la edad, el metabolismo y el consumo habitual. Algunas pueden desarrollar tolerancia, mientras que otras experimentan palpitaciones, aumento temporal de la presión arterial o dificultades para dormir. Por ello, los investigadores recomiendan un consumo moderado y adaptado a las características individuales, mientras continúan los estudios sobre sus efectos a largo plazo.



