NUEVA YORK.– Las hospitalizaciones relacionadas con el COVID-19 volvieron a aumentar en la ciudad de Nueva York, justo cuando termina el verano, comienzan las clases y las autoridades sanitarias se preparan para una nueva temporada de virus respiratorios.
De acuerdo con datos estatales citados por El Diario NY, más de 500 personas fueron admitidas en hospitales de los cinco distritos entre el 30 de agosto y el 5 de septiembre, la cifra semanal más elevada desde principios de octubre de 2025. Durante la primera semana de septiembre también se reportaron 12 muertes asociadas al COVID-19.
Aunque los contagios confirmados también muestran un incremento, los niveles generales de transmisión permanecen por debajo de los registrados durante temporadas anteriores. Los datos obtenidos mediante el monitoreo de aguas residuales reflejan igualmente una circulación creciente del virus.
La preocupación de las autoridades no se limita al COVID-19. Las visitas a las salas de emergencia relacionadas con el virus respiratorio sincitial (VRS) también están aumentando, mientras que los niveles de influenza se mantienen relativamente estables.
Ante este panorama, funcionarios de salud de Nueva York recomiendan a la población reforzar la prevención y mantenerse al día con las vacunas contra el COVID-19, la gripe y el VRS.
El comisionado de Salud de la ciudad, Dr. Alister Martin, advirtió que cada temporada de virus respiratorios suele producir aumentos simultáneos de influenza, VRS y COVID-19, por lo que consideró fundamental que los neoyorquinos dispongan de información confiable para proteger a sus familias.
Las autoridades municipales y estatales recomiendan, en términos generales, que los adultos reciban la vacuna actualizada contra el COVID-19, incluyendo las mujeres embarazadas. También aconsejan la vacunación contra la gripe para las personas desde los seis meses de edad y contra el VRS para adultos mayores y bebés.
La FDA autorizó a finales de agosto las vacunas actualizadas contra el COVID-19, aunque sus recomendaciones federales se concentran especialmente en personas de 65 años o más y quienes presentan condiciones médicas que aumentan el riesgo de enfermedad grave.



