SANTO DOMINGO.– República Dominicana y Estados Unidos acordaron fortalecer la cooperación bilateral para impulsar la exploración, extracción y procesamiento de minerales críticos y tierras raras, recursos considerados estratégicos para la economía mundial y para el desarrollo de nuevas tecnologías.
El acuerdo fue suscrito por el ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Víctor “Ito” Bisonó, y la embajadora de Estados Unidos en el país, Leah F. Campos, en el marco de los esfuerzos de ambas naciones para ampliar la colaboración en sectores vinculados con la seguridad económica y las cadenas de suministro de minerales estratégicos.
La iniciativa busca promover oportunidades de cooperación que permitan identificar y aprovechar el potencial minero de República Dominicana, al tiempo que se fortalecen las capacidades nacionales para procesar recursos minerales de alto valor estratégico.
Los minerales críticos son fundamentales para numerosas industrias, entre ellas la fabricación de baterías, vehículos eléctricos, equipos electrónicos, sistemas de energía renovable y tecnologías avanzadas. Las tierras raras, por su parte, son un grupo de elementos químicos esenciales para diversos productos tecnológicos y aplicaciones industriales.
El entendimiento entre Santo Domingo y Washington se produce en un contexto de creciente competencia internacional por garantizar el acceso estable a estos recursos, debido a su importancia para las industrias tecnológicas, energéticas y de defensa.
Para República Dominicana, la cooperación podría representar una oportunidad para atraer inversiones, desarrollar capacidades técnicas y generar nuevas actividades económicas relacionadas con la minería y el procesamiento de minerales.
El acuerdo también plantea retos relacionados con la necesidad de garantizar que cualquier actividad de exploración y explotación minera cumpla con las normas ambientales y contribuya al desarrollo sostenible de las comunidades donde se encuentren los recursos.
La iniciativa abre así una nueva área de cooperación entre ambos países y coloca a República Dominicana ante la posibilidad de desempeñar un papel mayor en las cadenas regionales de suministro de minerales estratégicos.



