NUEVA YORK.– Un tribunal de apelaciones del estado de Nueva York asestó un nuevo golpe a los residentes que durante años han intentado limitar las actividades de conciertos en el emblemático recinto de Forest Hills Stadium, al rechazar una demanda relacionada con las molestias por ruido generadas durante los espectáculos musicales.
La decisión representa una importante victoria para los operadores del estadio y para los promotores de eventos, quienes han defendido la continuidad de los conciertos argumentando que el recinto constituye un motor económico y cultural para el distrito de Queens. El caso había sido impulsado por grupos de residentes y organizaciones comunitarias de la zona de Forest Hills, que sostienen que el incremento de conciertos en los últimos años ha afectado significativamente su calidad de vida.
Los demandantes alegaban que el ruido excesivo, las vibraciones, la congestión vehicular y la acumulación de basura asociadas a los eventos musicales habían convertido la vida cotidiana en el vecindario en una experiencia cada vez más difícil. Algunos residentes incluso afirmaron que los conciertos provocaban temblores en ventanas y paredes de sus viviendas.
Sin embargo, el tribunal concluyó que los argumentos presentados no eran suficientes para revertir decisiones judiciales previas favorables al estadio. La resolución mantiene vigente el marco legal que permite la realización de conciertos, aunque el recinto continúa sujeto a regulaciones y monitoreos sobre los niveles de ruido.
La disputa entre vecinos y administradores del estadio se ha prolongado durante varios años. Desde 2023 se han presentado múltiples demandas y recursos judiciales relacionados con el impacto de los conciertos en la comunidad. Paralelamente, las autoridades municipales han emitido diversas citaciones por presuntas violaciones a los límites de ruido establecidos por la ciudad.
A pesar de los conflictos legales, el estadio ha seguido operando y organizando espectáculos de gran convocatoria. En 2025 incluso surgió la posibilidad de cancelar parte de la temporada de conciertos debido a disputas sobre permisos y seguridad, aunque posteriormente se alcanzaron acuerdos que permitieron la continuidad de los eventos.
La decisión del tribunal de apelaciones fortalece la posición de los administradores del recinto y deja claro que, al menos por ahora, los conciertos en Forest Hills Stadium continuarán formando parte del calendario cultural de la ciudad. No obstante, el debate sobre el equilibrio entre entretenimiento y calidad de vida para los residentes de la zona sigue abierto y probablemente continuará siendo objeto de controversias en el futuro.



