Redacción/NYL.- La valoración del presidente dominicano Luis Abinader continúa mostrando una tendencia descendente en las mediciones regionales. El más reciente ranking de CB Global Data, correspondiente a agosto de 2026, lo coloca en el octavo lugar entre los presidentes de América Latina, con una valoración positiva de 48.1 %.
El dato adquiere mayor relevancia cuando se observa la trayectoria reciente. En mayo, Abinader aparecía en el tercer lugar regional, con un 60.2 % de aprobación, según una medición de la misma consultora. Posteriormente, su valoración comenzó a retroceder, hasta situarse en 48.1 % en agosto. Es decir, en pocos meses se produjo una reducción de más de doce puntos porcentuales.
Más que el octavo lugar en sí mismo, lo significativo es la dirección de la tendencia. Abinader todavía conserva una valoración positiva cercana al 50 %, pero ha dejado de ocupar los primeros puestos que anteriormente caracterizaban su desempeño en este tipo de mediciones. El descenso puede interpretarse como una señal de que una parte importante de la opinión pública está expresando mayores reservas sobre la gestión gubernamental.
El escenario regional también permite dimensionar el resultado. En agosto, Nayib Bukele aparece con 68.7 % y Claudia Sheinbaum con 66.5 %, mientras otros mandatarios se mantienen por encima del 50 %. En contraste, Abinader queda dentro del grupo intermedio, acompañado por presidentes como Laura Fernández, José Antonio Kast y Santiago Peña.
La caída de agosto, por tanto, no describe necesariamente una crisis de popularidad, pero sí muestra un cambio importante en la posición relativa del mandatario dominicano. Mantener una aprobación de 48.1 % significa que prácticamente la mitad de los consultados conserva una percepción favorable; sin embargo, la caída desde los niveles superiores registrados meses atrás plantea interrogantes sobre las razones que están provocando ese desgaste.
En términos políticos, una disminución sostenida de la valoración constituye una señal que un gobierno no debería ignorar. La percepción ciudadana puede cambiar rápidamente cuando se acumulan preocupaciones relacionadas con el costo de vida, los servicios públicos, la seguridad, el empleo, la economía o la calidad de la gestión estatal.
El ranking de CB Global Data debe entenderse como una medición de opinión pública realizada por una firma privada, no como una evaluación definitiva del desempeño presidencial. Aun así, la comparación de sus propias mediciones sucesivas ofrece un dato relevante: Luis Abinader pasó de estar entre los presidentes mejor valorados de la región a ocupar el octavo puesto en agosto, con 48.1 % de valoración positiva.
El desafío para el Gobierno dominicano será determinar si este retroceso constituye una fluctuación temporal o el comienzo de una tendencia más prolongada. La evolución de las próximas mediciones será clave para saber si Abinader logra recuperar parte del respaldo perdido o si continúa descendiendo en la percepción ciudadana regional.



