Redacción/NYL.- Nueva York destinará $7.25 millones de dólares para garantizar representación legal a unos 1,400 niños y jóvenes migrantes no acompañados que enfrentan procesos de deportación en el estado, una medida adoptada tras la interrupción de un programa federal que financiaba estos servicios.
La decisión fue anunciada por la gobernadora Kathy Hochul, quien señaló que ningún menor debería enfrentar solo un proceso migratorio que podría determinar su permanencia en Estados Unidos. Del total de beneficiarios, más de 250 se encuentran actualmente detenidos mientras avanzan sus procedimientos ante las autoridades de inmigración.
El financiamiento estatal surge después de que el 31 de julio venciera un contrato federal destinado a proporcionar asistencia jurídica a menores migrantes que llegaron al país sin sus padres o tutores. La finalización del programa dejó a miles de niños en todo Estados Unidos en riesgo de enfrentar sus procesos sin representación profesional.
A diferencia de los procesos penales, las personas que enfrentan procedimientos de deportación en tribunales de inmigración no tienen garantizado un abogado proporcionado por el gobierno. Para los menores no acompañados, esta situación puede resultar particularmente compleja debido a su edad y vulnerabilidad.
Los recursos de Nueva York serán administrados por la Oficina para Nuevos Estadounidenses y canalizados mediante una coalición de organizaciones de servicios legales encabezada por Hispanic Federation. El objetivo es mantener la asistencia jurídica para los menores que anteriormente estaban cubiertos por el programa federal.
La iniciativa recibió también el respaldo del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y de la fiscal general estatal, Letitia James. Ambos funcionarios cuestionaron la interrupción del apoyo federal y defendieron la necesidad de proteger a los menores migrantes frente a posibles procesos de expulsión.
Con esta inversión, Nueva York busca cerrar parcialmente el vacío dejado por el gobierno federal y evitar que cientos de niños tengan que presentarse ante un juez de inmigración sin la asistencia de un abogado.



