NEW YORK.- Las autoridades del estado de Nueva York emitieron una nueva alerta de salud pública tras registrarse un preocupante incremento en los casos de intoxicación por marihuana entre niños y adolescentes, situación que ha provocado un aumento significativo de las visitas a las salas de emergencia de hospitales en todo el estado.
Como parte de la respuesta, la Oficina de Gestión del Cannabis de Nueva York (OCM) presentó la guía “Talking With Young People About Weed”, un material educativo dirigido a padres, cuidadores y adultos de confianza con el propósito de facilitar conversaciones sobre los riesgos del consumo de cannabis y prevenir situaciones que pongan en peligro la salud de los menores.
El Departamento de Salud informó que las hospitalizaciones relacionadas con intoxicaciones por cannabis han aumentado de manera considerable desde la legalización del uso medicinal de la marihuana en 2016 y del consumo recreativo para adultos en 2021. Uno de los datos que más preocupa a las autoridades es que las visitas a hospitales de niños menores de cinco años por intoxicación con cannabis se han incrementado en más de un 1,600 %, principalmente por la ingestión accidental de productos comestibles, como gomitas, chocolates y otros dulces que contienen marihuana y que suelen confundirse con golosinas tradicionales.
Los especialistas recuerdan que el cerebro continúa desarrollándose hasta aproximadamente los 25 años, por lo que el consumo frecuente de cannabis durante la adolescencia puede afectar la memoria, la concentración, el aprendizaje, la coordinación y el rendimiento escolar. Además, advierten que el uso prolongado puede aumentar el riesgo de desarrollar trastornos asociados al consumo de esta sustancia.
Las autoridades exhortaron a las familias a mantener los productos con cannabis fuera del alcance de los niños, almacenarlos en envases seguros y conversar de manera abierta con los adolescentes sobre sus posibles efectos y riesgos. La campaña busca reforzar la prevención y reducir el número de intoxicaciones accidentales entre la población infantil y juvenil del estado.



