New York.- Un grupo de importantes medios de comunicación de Estados Unidos solicitó a un tribunal federal de Nueva York imponer severas sanciones contra la empresa de inteligencia artificial OpenAI, al acusarla de ocultar y destruir pruebas relevantes dentro del proceso judicial que enfrenta por el supuesto uso no autorizado de millones de artículos periodísticos para entrenar su popular chatbot ChatGPT.
La petición fue presentada ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York por un conjunto de empresas periodísticas encabezadas por The New York Times y el New York Daily News, como parte de una demanda que busca establecer responsabilidades por presuntas violaciones a los derechos de autor.
En un documento de 52 páginas, los demandantes sostienen que OpenAI incumplió órdenes judiciales relacionadas con la preservación de evidencia y eliminó miles de millones de registros de conversaciones de ChatGPT que podrían demostrar cómo el sistema fue entrenado utilizando contenido protegido por derechos de autor sin autorización de sus propietarios.
Los medios alegan que la empresa tecnológica actuó de manera deliberada al destruir información que consideran fundamental para esclarecer el caso. Por esa razón, solicitaron al tribunal la imposición de sanciones procesales, además del pago de honorarios legales y otras medidas que fortalezcan su posición durante el litigio.
Steven Lieberman, abogado que representa a MediaNews Group y Tribune Publishing, afirmó que durante más de dos años OpenAI realizó declaraciones falsas ante la justicia sobre su capacidad para localizar contenido periodístico dentro de sus sistemas de entrenamiento y en los registros de respuestas generadas por ChatGPT. Según el jurista, posteriormente quedó demostrado que la empresa sí había efectuado esas búsquedas.
Por su parte, OpenAI rechazó las acusaciones y aseguró que las afirmaciones presentadas por los demandantes son falsas. La compañía sostiene que continuará defendiendo la privacidad de los usuarios de ChatGPT y mantiene que actúa conforme a los principios de uso legítimo contemplados por la legislación sobre derechos de autor. También argumenta que la entrega de determinados registros podría comprometer la confidencialidad de las conversaciones de los usuarios.
Este caso forma parte de una creciente ola de demandas presentadas por medios de comunicación, escritores, artistas y otros titulares de derechos de autor contra empresas desarrolladoras de inteligencia artificial. Los demandantes sostienen que estas compañías han utilizado obras protegidas para entrenar sus modelos sin autorización ni compensación económica, mientras que las empresas tecnológicas defienden que dicho uso se encuentra amparado por la doctrina del uso legítimo y resulta esencial para el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial.



