Redacción | NYL.– Dos hombres de Brooklyn fueron condenados a dos años de prisión por participar en una red dedicada a provocar deliberadamente accidentes de tránsito para presentar reclamaciones fraudulentas a compañías de seguros, informaron este jueves autoridades de Nueva York.
Los sentenciados son Jaime Huricocha, de 53 años, señalado como organizador del esquema, y Víctor Murillo, de 34, quien actuaba como conductor. Ambos se declararon culpables el pasado 4 de junio de conspiración para provocar accidentes automovilísticos y cometer fraude de seguros.
La investigación se prolongó durante casi dos años y comenzó luego de que un video publicado en redes sociales mostrara uno de los accidentes presuntamente provocados. Según las autoridades, Huricocha reclutaba propietarios de vehículos y otras personas con la promesa de obtener dinero fácil mediante supuestos choques menores.
El esquema consistía en seleccionar a conductores desprevenidos en autopistas con mucho tráfico. Murillo conducía un vehículo mientras Huricocha lo seguía en otro y ambos permanecían comunicados. Una vez escogida la víctima, Murillo se colocaba delante del automóvil, frenaba bruscamente y provocaba una colisión por alcance. Posteriormente, pasajeros reclutados podían fingir lesiones para generar mayores reclamaciones de seguros.
Los investigadores documentaron tres accidentes: uno ocurrido el 24 de agosto de 2024 en Belt Parkway, otro el 3 de octubre en Nassau Parkway y un tercero el 16 de octubre nuevamente en Belt Parkway. Este último quedó registrado por una cámara de tablero y ayudó a las autoridades a avanzar en la investigación.
La gobernadora Kathy Hochul y la fiscal de distrito de Queens, Melinda Katz, advirtieron que la ofensiva contra estos fraudes alcanzará no solo a conductores y pasajeros, sino también a quienes organizan los accidentes y a otros integrantes de las redes fraudulentas.
Las autoridades destacaron además recientes cambios legales que permiten procesar a quienes soliciten, promuevan u organicen accidentes provocados, incluso si no estuvieron físicamente presentes durante el choque.
Según Hochul y Katz, estos delitos elevan los costos de los seguros y ponen en peligro la vida de conductores inocentes.



