Nueva York.— Miles de pacientes en Nueva York podrían reducir significativamente sus facturas médicas o incluso recibir atención hospitalaria sin costo, siempre que cumplan con determinados requisitos de ingresos y situación económica.
Una guía difundida por la Fiscalía General del estado recuerda que los hospitales tienen la obligación de ofrecer asistencia financiera a personas y familias que reúnan las condiciones establecidas. La ayuda está disponible para hogares cuyos ingresos alcancen hasta el 400% del nivel federal de pobreza, mientras que quienes se encuentren por debajo del 200% pueden acceder a la eliminación total de los cargos.
De acuerdo con los parámetros divulgados, una persona con ingresos anuales inferiores a $31,920 puede ser elegible para atención gratuita. En el caso de una familia de cuatro integrantes, el límite para obtener servicios sin costo es de aproximadamente $66,000 anuales.
También existen descuentos para personas con ingresos de hasta $63,840, mientras que una familia de cuatro miembros con ingresos de hasta $132,000 podría obtener una reducción en sus facturas hospitalarias.
Un aspecto importante es que no es necesario carecer de seguro médico para solicitar la asistencia. También pueden calificar pacientes que hayan agotado la cobertura de su póliza o que hayan destinado más del 10% de los ingresos familiares a gastos médicos de bolsillo durante el último año.
La protección también alcanza a los inmigrantes. Los hospitales no pueden utilizar el estatus migratorio para determinar la elegibilidad ni denunciar ante autoridades migratorias a quienes soliciten ayuda. Además, mientras se procesa una solicitud de asistencia, la deuda no puede ser enviada a una agencia de cobros.
La Fiscalía General advierte que los pacientes pueden solicitar la ayuda desde el momento en que reciben el servicio y durante cualquier etapa posterior de facturación o cobro.
La orientación cobra mayor relevancia después de cambios en el Plan Esencial de Nueva York, que desde julio redujeron el límite de ingresos para acceder a esa cobertura sin prima, dejando a unas 450,000 personas ante planes potencialmente más costosos.



