COOPERSTOWN/NY.- El Salón de la Fama del Béisbol abrió sus puertas a tres nuevas leyendas este domingo al exaltar oficialmente a Carlos Beltrán, Andruw Jones y Jeff Kent, quienes fueron inmortalizados en una emotiva ceremonia celebrada en Cooperstown, considerada la catedral del béisbol.
Ante miles de aficionados y decenas de miembros del Salón de la Fama, los tres exjugadores recibieron el máximo reconocimiento que puede alcanzar un pelotero, culminando carreras caracterizadas por la excelencia, la perseverancia y el impacto que dejaron en las Grandes Ligas.
El puertorriqueño Carlos Beltrán fue elegido en su cuarto año de elegibilidad y decidió ingresar al recinto con la gorra de los Mets de Nueva York, organización que, según expresó durante su discurso, marcó una etapa decisiva en su vida personal y profesional. Beltrán agradeció a su familia, compañeros, entrenadores y fanáticos, al tiempo que destacó el orgullo de representar a Puerto Rico en el escenario más importante del béisbol. También recordó que cada desafío vivido fortaleció su carácter y contribuyó a convertirlo en el jugador que fue.
Por su parte, Andruw Jones se convirtió en el primer jugador nacido en Curazao en ingresar al Salón de la Fama. Reconocido como uno de los mejores jardineros centrales defensivos de todos los tiempos, Jones conquistó diez Guantes de Oro consecutivos y conectó 434 cuadrangulares durante una brillante carrera, principalmente con los Bravos de Atlanta. Durante su intervención rindió homenaje a su padre y aseguró que siempre jugó pensando en el éxito colectivo antes que en los logros individuales.
Jeff Kent, considerado el segunda base con más cuadrangulares en la historia de las Grandes Ligas, fue exaltado tras ser seleccionado por el Comité de la Era Contemporánea. En su discurso recordó sus inicios como una selección de baja ronda en el draft y agradeció a los dirigentes y compañeros que confiaron en su talento. Kent destacó especialmente las enseñanzas que recibió durante su carrera y afirmó que la perseverancia fue la clave para alcanzar la inmortalidad deportiva.
Con esta ceremonia, Cooperstown incorporó a tres figuras que brillaron por sus aportes ofensivos, defensivos y su liderazgo dentro y fuera del terreno. La Clase 2026 eleva a 354 el número de miembros del Salón de la Fama, reafirmando el legado de Beltrán, Jones y Kent entre los más grandes jugadores en la historia del béisbol.



