New York.- Un juez federal bloqueó de manera provisional la entrada en vigor de una ley de la ciudad de Nueva York que obligaba a las plataformas Uber y Lyft a notificar con al menos 14 días de anticipación a los conductores antes de desactivar sus cuentas, una decisión que representa una importante victoria judicial para ambas empresas y reabre el debate sobre los derechos laborales de quienes trabajan mediante aplicaciones.
La medida cautelar fue emitida por el juez Gregory Woods, quien determinó que la Ley Local 52, aprobada por el Concejo Municipal de Nueva York, probablemente vulnera derechos constitucionales de las compañías. La legislación debía entrar en vigor el próximo 28 de julio, pero quedará suspendida mientras los tribunales resuelven las demandas presentadas por Uber y Lyft.
La norma establecía que las empresas de transporte compartido debían avisar con dos semanas de anticipación antes de desactivar a un conductor, excepto en casos de “conducta indebida grave”. Además, contemplaba la posibilidad de revisar y, en algunos casos, reincorporar a conductores que fueron desactivados desde 2019 sin haber recibido una notificación previa.
En su decisión, el magistrado consideró que la ley favorece a un grupo reducido de conductores y, al mismo tiempo, limita la capacidad de las empresas para garantizar la seguridad de sus plataformas y de los pasajeros. También indicó que Uber y Lyft tienen altas probabilidades de demostrar que la legislación afecta de manera indebida sus derechos contractuales protegidos por la Constitución estadounidense.
Uber y Lyft sostuvieron en sus demandas que la normativa podía obligarlas a mantener activos a conductores investigados por conductas peligrosas, incluyendo denuncias por comportamiento sexual inapropiado, lo que, según ambas compañías, pondría en riesgo la seguridad de los usuarios y perjudicaría su reputación. Asimismo, argumentaron que la ley violaba sus derechos al debido proceso y a la libertad de expresión.
Tras conocerse el fallo, representantes de ambas empresas celebraron la decisión judicial. Lyft afirmó que el tribunal reconoció las preocupaciones de seguridad planteadas en la demanda, mientras que Uber señaló que la resolución demuestra que la protección de los pasajeros y un trato justo para los conductores pueden coexistir.
La Ley Local 52 había sido aprobada en enero después de que el Concejo Municipal anulara el veto del entonces alcalde Eric Adams, quien había advertido que su aplicación generaría una burocracia costosa y difícil de administrar. Hasta el momento, el Departamento Jurídico de la Ciudad de Nueva York no ha emitido comentarios sobre el fallo, mientras el litigio continuará en los tribunales federales antes de que exista una decisión definitiva.



