Redacción/NYL.- La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, lanzó este miércoles una nueva advertencia a las agencias locales de seguridad que mantienen acuerdos de colaboración con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al tiempo que rechazó lo que calificó como “excesos” en las operaciones migratorias federales en el estado.
Hochul informó que las agencias policiales locales tienen un plazo de 13 días para rescindir formalmente cualquier acuerdo vigente con ICE relacionado con la aplicación de leyes migratorias civiles. De no hacerlo, podrían enfrentar acciones legales.
La medida se deriva de una disposición incluida en el presupuesto estatal para el año fiscal 2027, que prohíbe a las fuerzas del orden locales colaborar con autoridades federales en la aplicación de leyes migratorias de carácter civil. La nueva normativa entrará en vigor en los próximos días.
Según información de la Fiscalía General de Nueva York, 12 agencias locales todavía mantienen acuerdos bajo el programa 287(g), que permite a determinadas autoridades estatales y locales desempeñar funciones relacionadas con la aplicación de las leyes migratorias federales.
Entre las agencias señaladas se encuentra la del condado de Nassau, en Long Island, cuyo ejecutivo, el republicano Bruce Blakeman, compite contra Hochul en las elecciones de noviembre.
“En Nueva York quiero que nuestra policía se concentre en una sola cosa: garantizar la seguridad de la ciudadanía, no hacer el trabajo de ICE”, afirmó Hochul.
La gobernadora estuvo acompañada por la fiscal general Letitia James y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quienes también cuestionaron recientes acciones de los agentes federales.
Hochul y James advirtieron además que podrían emprender acciones legales contra agentes de ICE que utilicen dispositivos de descarga eléctrica conocidos como G.L.O.V.E., cuya adquisición contempla el Gobierno federal.
La gobernadora sostuvo que ninguna operación migratoria puede vulnerar los derechos constitucionales de las personas ni causarles daños indebidos.
La disputa profundiza el enfrentamiento entre las autoridades demócratas de Nueva York y la Administración del presidente Donald Trump por el papel de ICE en el estado.



