Redacción/NYL.- Los retrasos en el sistema de metro de la ciudad de Nueva York aumentaron durante el primer semestre de 2026, generando nuevas críticas entre los pasajeros, mientras la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) presentó un plan de infraestructura cuyos principales beneficios no se materializarían hasta el año 2050.
De acuerdo con datos de la MTA, el índice de puntualidad en días laborables cayó de 83.7 % durante la primera mitad de 2025 a 82 % en el mismo período de 2026. Esto significa que casi uno de cada cinco trenes no llegó a su destino dentro del tiempo establecido.
Las líneas con peor desempeño fueron la B, N, 2 y F, con niveles de puntualidad de entre 71 % y 73 %. La línea 6 registró el mayor deterioro, al descender de 85.3 % a 76.3 %, una caída de nueve puntos porcentuales. En contraste, las líneas 7, J y L figuraron entre las más confiables del sistema.
Usuarios entrevistados expresaron su frustración por las constantes demoras, señalando que afectan su vida diaria y pueden provocar sanciones laborales cuando llegan tarde a sus empleos. Algunos también criticaron que las constancias de retraso emitidas por la MTA tardan demasiado en ser procesadas.
Como respuesta, la MTA presentó el informe “Eliminating Bottlenecks: Speeding Up Your Ride”, un plan que contempla la eliminación de 25 cuellos de botella donde convergen varias líneas del metro, considerados una de las principales causas de los retrasos en toda la red. Sin embargo, la mayoría de las obras están programadas para ejecutarse entre 2030 y 2050.
El presidente de la MTA, Janno Lieber, afirmó que la agencia trabaja para reducir los tiempos de respuesta ante fallas técnicas, emergencias médicas y otros incidentes que interrumpen el servicio. No obstante, muchos pasajeros consideran insuficientes estas medidas, especialmente ante la perspectiva de un nuevo aumento en la tarifa del transporte previsto para marzo de 2027.


