Nueva York.– Miles de conductores de taxis amarillos, vehículos de alquiler y servicios de transporte por aplicaciones en la ciudad de Nueva York obtuvieron una importante victoria judicial tras alcanzarse un acuerdo de 140 millones de dólares con la ciudad, poniendo fin a un litigio que se prolongó durante casi dos décadas.
El acuerdo beneficia a cerca de 20,000 conductores que denunciaron haber sido privados de su derecho al debido proceso cuando la Comisión de Taxis y Limusinas de Nueva York (TLC, por sus siglas en inglés) suspendía automáticamente sus licencias luego de ser arrestados, sin ofrecerles una audiencia justa para impugnar esa decisión.
La demanda colectiva cuestionó las políticas aplicadas entre 2003 y 2020, período durante el cual miles de trabajadores perdieron la posibilidad de laborar durante semanas o incluso meses, pese a que muchos de ellos nunca fueron condenados por los delitos que motivaron sus arrestos. Según los abogados de los demandantes, las suspensiones provocaron la pérdida de más de tres millones de jornadas laborales y millones de dólares en ingresos.
Los representantes legales de los conductores calificaron el acuerdo como una reparación histórica. La abogada Shannon Liss-Riordan afirmó que, aunque el proceso judicial tomó demasiado tiempo, finalmente se logró corregir una injusticia que afectó a miles de familias trabajadoras.
Por su parte, el abogado Dan Ackman sostuvo que suspender a un conductor únicamente por haber sido arrestado, sin una condena y sin una audiencia imparcial, violaba los principios constitucionales del debido proceso. Recordó que un tribunal federal ya había determinado años atrás que el procedimiento utilizado por la ciudad era inconstitucional.
La directora ejecutiva de la Alianza de Trabajadores del Taxi de Nueva York (NYTWA), Bhairavi Desai, señaló que el acuerdo representa una forma de justicia para conductores que fueron tratados como culpables antes de demostrar su inocencia, perdiendo su sustento y enfrentando graves dificultades económicas mientras intentaban defenderse de los cargos.
En respuesta, el Departamento Jurídico de la Ciudad de Nueva York indicó que el convenio constituye una solución justa para ambas partes y destacó que, desde 2020, la Comisión de Taxis y Limusinas modificó sus procedimientos para garantizar audiencias acordes con los requisitos constitucionales y proteger los derechos de los conductores. Con este acuerdo concluye oficialmente uno de los litigios más prolongados relacionados con los derechos laborales y civiles de los trabajadores del transporte en la ciudad.



