Inmigración.- Alrededor de 622,000 inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos en los últimos dos años podrían enfrentar un mayor riesgo de ser deportados de manera acelerada, luego de que una Corte de Apelaciones autorizara la aplicación nacional de esta política impulsada por la administración del presidente Donald Trump.
De acuerdo con un análisis del Migration Policy Institute (MPI), basado en datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la mayoría de las personas en riesgo ingresó al país entre mayo de 2024 y mayo de 2026, muchas de ellas utilizando la aplicación CBP One o mediante programas de libertad condicional humanitaria implementados durante la administración del expresidente Joe Biden.
La decisión judicial permite a las autoridades migratorias aplicar el procedimiento de deportación acelerada en cualquier parte del territorio estadounidense a quienes no puedan demostrar que han residido de forma continua en el país durante al menos dos años. Este mecanismo elimina, en muchos casos, el derecho a comparecer ante un juez de inmigración antes de ser expulsados.
Expertos advierten que el principal desafío para miles de inmigrantes será contar con documentos que acrediten su permanencia en Estados Unidos por más de dos años. Quienes no puedan presentar pruebas suficientes podrían ser sometidos al proceso expedito de deportación, salvo que manifiesten un temor creíble de regresar a su país de origen, situación que obligaría a una evaluación adicional.
Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes criticaron el fallo por considerar que debilita las garantías del debido proceso y aumenta el riesgo de deportaciones erróneas. En contraste, funcionarios del DHS celebraron la decisión judicial y reiteraron el llamado a los inmigrantes indocumentados para que opten por la salida voluntaria del país, asegurando que esta alternativa incluye incentivos económicos.



