WASHINGTON.- La exfiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, compareció este jueves ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes para responder preguntas sobre el manejo de los archivos relacionados con el caso de Jeffrey Epstein. Durante una extensa audiencia, Bondi defendió la actuación del Departamento de Justicia y aseguró que la divulgación de documentos se realizó con el objetivo de garantizar la transparencia, aunque reconoció que hubo errores en el proceso de edición y protección de información sensible.
La exfuncionaria explicó que la revisión y publicación de los expedientes fue una tarea compleja debido al enorme volumen de documentos involucrados. Sin embargo, admitió que algunas fallas permitieron que información que debía permanecer protegida no fuera debidamente censurada antes de hacerse pública. Según señaló, esos errores fueron identificados posteriormente y se tomaron medidas para corregirlos.
Bondi insistió en que el Departamento de Justicia actuó conforme a la legislación que ordenó la divulgación de los archivos y rechazó las acusaciones de que existiera un intento deliberado de ocultar información relevante al público. También sostuvo que la mayoría de los documentos fueron liberados de manera responsable y que únicamente se retuvieron aquellos protegidos por privilegios legales o considerados repetitivos.
No obstante, legisladores de ambos partidos expresaron preocupación por la manera en que se manejó la publicación de los expedientes. Algunos congresistas cuestionaron por qué todavía existen documentos sin divulgar y criticaron la exposición accidental de datos personales de víctimas relacionadas con el caso Epstein. Organizaciones defensoras de sobrevivientes también manifestaron su inconformidad, argumentando que la divulgación de ciertos datos pudo poner en riesgo la privacidad y seguridad de personas afectadas.
La audiencia se desarrolló en medio de una creciente presión pública para conocer todos los detalles vinculados a la red de abusos sexuales encabezada por Epstein. Mientras continúan las investigaciones y los reclamos de mayor transparencia, el debate sobre el manejo de los archivos sigue generando controversia en Washington y alimentando las demandas de rendición de cuentas por parte de funcionarios y víctimas.



