NUEVA YORK.— Nueva York y Nueva Jersey concentran más de 103,000 declaraciones de impuestos correspondientes a contribuyentes con ingresos brutos ajustados de al menos un millón de dólares, una cifra que pone de relieve el peso que tienen los residentes de altos ingresos en las finanzas de ambos estados.
De acuerdo con los datos más recientes del Servicio de Impuestos Internos (IRS), correspondientes al año tributario 2023, Nueva York registró 71,680 declaraciones dentro de esa categoría, mientras Nueva Jersey contabilizó 32,050, para un total combinado de 103,730 declaraciones.
Aunque representan menos del 1% del total de declaraciones presentadas en cada estado, estos contribuyentes concentran una proporción considerable de los ingresos declarados. En Nueva York, las declaraciones de siete cifras acumularon aproximadamente $254,646 millones en ingreso bruto ajustado, equivalente al 24.2% del ingreso total declarado en el estado.
En Nueva Jersey, los contribuyentes con ingresos de un millón de dólares o más reportaron conjuntamente unos $84,867 millones, alrededor del 16.3% del ingreso bruto ajustado estatal.
La importancia de estos contribuyentes para las finanzas públicas radica en que una parte significativa de los ingresos estatales proviene de personas con elevados salarios, ganancias empresariales, inversiones, dividendos y ganancias de capital. Por ello, una eventual salida de residentes de altos ingresos hacia estados con menor carga tributaria podría reducir la base fiscal disponible para financiar servicios públicos.
Nueva Jersey mantiene una tasa máxima de impuesto sobre la renta de 10.75% para ingresos superiores a un millón de dólares. Nueva York, por su parte, también aplica un sistema progresivo de tributación a los ingresos elevados.
El debate adquiere mayor relevancia ante el elevado costo de vida que enfrentan los residentes de la región, especialmente por los precios de la vivienda, el transporte y los alimentos. Las autoridades deben encontrar un equilibrio entre mantener una estructura tributaria que genere recursos suficientes y evitar políticas que puedan incentivar la salida de contribuyentes con grandes ingresos.
El caso de Connecticut también refleja esta competencia regional. Ese estado registró un incremento en sus declaraciones de contribuyentes con más de un millón de dólares de ingreso bruto ajustado, pasando de 15,944 en 2023 a 18,686 en 2024.
Los datos del IRS muestran así que la movilidad de los contribuyentes de altos ingresos puede convertirse en un factor importante para las finanzas de los estados del noreste, debido a su impacto potencial en recursos destinados a educación, transporte, salud, vivienda y otros servicios públicos.



