Redacción | NYL.- Dos personas más fallecieron como consecuencia del brote de legionelosis registrado este verano en el Upper East Side de Manhattan, elevando a 11 el número de víctimas mortales y a 94 los casos confirmados, según informó el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York.
El comisionado de Salud, doctor Alister Martin, confirmó los nuevos fallecimientos y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas. Sin embargo, aseguró que no existen evidencias de transmisión activa de la enfermedad, debido a que el último diagnóstico fue registrado hace más de seis semanas.
Las autoridades también informaron que actualmente no hay personas hospitalizadas por este brote. El último paciente que permanecía ingresado fue dado de alta después de recuperarse.
La legionelosis, también conocida como enfermedad del legionario, es una forma grave de neumonía provocada por la bacteria Legionella. La bacteria puede desarrollarse en sistemas de agua, particularmente en torres de refrigeración, y propagarse mediante pequeñas gotas de agua contaminada.
Durante la investigación inicial, más de 75 torres de refrigeración del Upper East Side dieron positivo a la bacteria, incluyendo instalaciones de importantes instituciones culturales. Los propietarios de los edificios afectados recibieron órdenes de vaciar, limpiar y desinfectar sus sistemas.
El brote, concentrado principalmente en los códigos postales 10028, 10075 y 10128, se convirtió en el más mortal registrado en Nueva York desde el brote ocurrido en El Bronx en 2015. También superó en número de fallecidos al brote registrado en Harlem en 2025, que dejó siete víctimas mortales.
Aunque el Departamento de Salud declaró controlado el brote, la investigación sobre su origen exacto continúa. Los científicos trabajan para determinar si las muestras de las torres de refrigeración coinciden con las obtenidas de pacientes. Los resultados se esperan para septiembre y serán divulgados públicamente.
Mientras tanto, el Concejo Municipal de Nueva York anunció una audiencia para examinar cómo ocurrió el brote y determinar qué medidas adicionales podrían adoptarse para evitar una situación similar en el futuro.



