Redacción/NYL.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una nueva orden ejecutiva con la que busca restringir el acceso a la ciudadanía por nacimiento para determinados niños nacidos en territorio estadounidense, reactivando una de las iniciativas migratorias más controvertidas de su administración. La medida surge semanas después de que la Corte Suprema bloqueara un intento anterior de aplicar restricciones similares.
De acuerdo con la Casa Blanca, la nueva orden establece cuatro categorías específicas de nacimientos que no darían lugar automáticamente a la ciudadanía estadounidense. La administración sostiene que estas excepciones tienen respaldo en precedentes jurídicos y que buscan proteger el “significado y el valor” de la ciudadanía, además de combatir el denominado “turismo de nacimiento”, práctica mediante la cual mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos para dar a luz y obtener la ciudadanía para sus hijos.
La decisión representa un nuevo capítulo en la política migratoria de Trump, quien ha convertido el endurecimiento de las normas de inmigración en uno de los pilares de su segundo mandato. Sin embargo, expertos en derecho constitucional y organizaciones defensoras de los derechos civiles anticipan que la orden enfrentará una intensa batalla judicial, al considerar que podría entrar en conflicto con la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, que garantiza la ciudadanía a las personas nacidas en territorio estadounidense y sujetas a la jurisdicción del país.
Diversas organizaciones ya anunciaron que presentarán recursos legales para impedir la entrada en vigor de la medida, argumentando que contradice décadas de jurisprudencia. Mientras tanto, la administración Trump mantiene que continuará defendiendo su interpretación de la Constitución ante los tribunales y buscará que la Corte Suprema vuelva a pronunciarse sobre el alcance del derecho a la ciudadanía por nacimiento, en un debate que promete marcar el futuro de la política migratoria de Estados Unidos.



