Redacción/NYL.- A partir de este miércoles entró oficialmente en vigor en el estado de Nueva York la Ley de Asistencia Médica para Morir, una normativa que autoriza a ciertos pacientes con enfermedades terminales a solicitar medicamentos para poner fin a su vida de manera voluntaria y bajo estrictos controles médicos.
La legislación establece que podrán acogerse a este derecho únicamente los adultos diagnosticados con una enfermedad terminal cuya expectativa de vida sea de seis meses o menos. Además, deberán demostrar que tienen la capacidad mental para tomar esta decisión de forma consciente y voluntaria.
El proceso contempla varias salvaguardas. El paciente deberá ser evaluado presencialmente por un médico tratante y un segundo profesional deberá confirmar el diagnóstico y el pronóstico. También será necesaria una valoración psicológica o psiquiátrica para verificar que la persona posee la capacidad de decidir libremente. Tras completar estos requisitos, deberá transcurrir un período de espera de cinco días antes de que pueda emitirse la receta del medicamento.
La ley dispone que el paciente debe autoadministrarse el fármaco, por lo que el personal médico no puede suministrarlo directamente. El tratamiento tiene un costo aproximado de mil dólares y, por el momento, ni Medicare ni Medicaid cubren este gasto.
Con esta medida, Nueva York se convierte en el duodécimo estado de Estados Unidos en legalizar la asistencia médica para morir, siguiendo el camino iniciado por Oregón en 1997 y posteriormente adoptado por otros estados.
La entrada en vigor de esta normativa representa un importante cambio en las políticas de atención al final de la vida. Mientras sus defensores sostienen que brinda autonomía y permite evitar sufrimientos innecesarios a pacientes terminales, sus detractores mantienen objeciones éticas, religiosas y médicas, argumentando que la prioridad debe ser fortalecer los cuidados paliativos y la atención integral para quienes enfrentan enfermedades incurables.



