Nueva Jersey.- La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, rechazó la solicitud del Departamento de Justicia (DOJ) de entregar la identidad de 6,600 personas no ciudadanas que fueron registradas por error para votar en el estado, aunque reconoció que la Comisión de Vehículos Motorizados (MVC) atravesó graves problemas administrativos y tecnológicos que facilitaron la falla.
El caso salió a la luz luego de que la gobernadora informara que, entre junio de 2023 y junio de 2024, miles de personas que solicitaron licencias de conducir o tarjetas de identificación fueron incorporadas incorrectamente al padrón electoral, pese a haber indicado que no eran ciudadanos estadounidenses. La situación ocurrió antes de que Sherrill asumiera el cargo en enero de 2026.
Según la investigación preliminar, menos de 400 de esas personas llegaron a emitir su voto. Las autoridades estatales iniciaron el proceso para eliminar los registros irregulares y abrir una investigación con el objetivo de determinar cómo ocurrió el error y evitar que vuelva a repetirse.
El Departamento de Justicia solicitó los nombres y direcciones tanto de los 6,600 registrados como de los cerca de 400 que presuntamente votaron. Sin embargo, Sherrill rechazó entregar esa información y acusó a la administración del presidente Donald Trump de intentar utilizar políticamente el incidente en lugar de concentrarse en fortalecer la integridad del sistema electoral.
La gobernadora también responsabilizó al proveedor tecnológico IDEMIA por el funcionamiento del sistema utilizado en la MVC y aseguró que su administración ya inició el reemplazo de esa empresa. No obstante, la compañía respondió que la verificación final de la elegibilidad de los votantes corresponde a las autoridades electorales del estado, rechazando asumir toda la responsabilidad por la falla.
El caso ha provocado una intensa confrontación política en Nueva Jersey. Legisladores republicanos exigen una investigación independiente sobre la MVC y la División de Elecciones, mientras la Casa Blanca reiteró que el gobierno federal busca esclarecer lo ocurrido y reforzar las medidas para garantizar que únicamente ciudadanos estadounidenses participen en las elecciones federales.



