NEW YORK.- La ciudad de Nueva York anunció una nueva fase de su estrategia para modernizar el transporte público con la creación de corredores de autobuses rápidos en El Bronx y Brooklyn, una iniciativa que busca reducir significativamente los tiempos de viaje de cerca de 200,000 pasajeros que utilizan diariamente este servicio.
El anuncio fue realizado por el alcalde Zohran Mamdani y el comisionado del Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYC DOT), Mike Flynn, quienes destacaron que los nuevos proyectos forman parte del programa “Next Stop: Fast Buses, Better Service”, desarrollado en coordinación con la gobernadora Kathy Hochul y la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA). La meta es hacer que los autobuses circulen hasta seis minutos más rápido en más de 175 rutas distribuidas en los cinco condados de la ciudad.
Las autoridades explicaron que la primera fase contempla la construcción de nuevos corredores de tránsito rápido en importantes avenidas del Bronx y Brooklyn, donde se implementarán carriles exclusivos para autobuses, estaciones renovadas, mejoras en la infraestructura vial y nuevas tecnologías para agilizar el desplazamiento de las unidades. Entre los corredores seleccionados se encuentran Tremont/Cross Bronx, Flatbush Avenue, Utica Avenue y Kensington-JFK, considerados algunos de los más congestionados de la ciudad.
El plan también incluye la expansión del sistema de cámaras para fiscalizar a los vehículos que invaden los carriles exclusivos, la instalación de nuevas cámaras fijas y el incremento del uso de cámaras montadas en los autobuses para reforzar el cumplimiento de las normas de tránsito. Asimismo, la MTA avanzará hacia la implementación del abordaje por todas las puertas, una medida que reducirá el tiempo que los pasajeros tardan en subir a las unidades y mejorará la velocidad del servicio.
Actualmente, la red de autobuses de Nueva York realiza alrededor de 2.75 millones de viajes diarios, pero mantiene una velocidad promedio cercana a las ocho millas por hora, una de las más bajas entre las grandes ciudades de Estados Unidos. Con las nuevas inversiones, las autoridades esperan aumentar la velocidad del servicio en un 20 % para el año 2030, además de mejorar la confiabilidad y la experiencia de los usuarios.
Funcionarios municipales aseguraron que antes del inicio de las obras se desarrollará un amplio proceso de consultas con residentes, comerciantes y organizaciones comunitarias para recoger opiniones sobre los proyectos. Una vez concluidas las intervenciones, el NYC DOT y la MTA publicarán informes de desempeño para medir el impacto de las mejoras en los tiempos de viaje, la seguridad vial y la satisfacción de los pasajeros, con el objetivo de continuar transformando el sistema de transporte público de la ciudad.



