Caracas, Venezuela.- Dos fuertes terremotos registrados con apenas segundos de diferencia sacudieron este miércoles el norte de Venezuela, dejando una estela de destrucción en Caracas, La Guaira y otras localidades del centro-norte del país. El balance preliminar de las autoridades confirma al menos 188 personas fallecidas, 1,520 heridos y miles de damnificados, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre edificios colapsados, por lo que se teme que la cifra de víctimas aumente en las próximas horas.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los movimientos telúricos alcanzaron magnitudes de 7.2 y 7.5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y tuvieron su epicentro al oeste de Caracas, en una secuencia sísmica considerada poco común por los especialistas. El organismo emitió una alerta roja por el elevado riesgo de pérdidas humanas y daños económicos catastróficos.
Las escenas de devastación se repiten en distintos sectores de la capital venezolana. Decenas de edificios residenciales y comerciales colapsaron parcial o totalmente, mientras hospitales, escuelas y vías de comunicación sufrieron daños estructurales. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar suspendió sus operaciones y el sistema Metro de Caracas fue cerrado de manera preventiva para evaluar posibles afectaciones.
Las autoridades venezolanas declararon el estado de emergencia nacional y movilizaron a los organismos de protección civil, bomberos, fuerzas armadas y equipos especializados para localizar sobrevivientes entre los escombros. Las labores se han visto complicadas por los cortes eléctricos, interrupciones en las comunicaciones y el colapso de varias carreteras que dificultan el acceso a las zonas más afectadas.
Aunque el número oficial de damnificados aún no ha sido consolidado, organismos de emergencia informan que miles de personas permanecen desplazadas o han perdido sus viviendas, por lo que fueron habilitados refugios temporales en escuelas, centros deportivos y edificios públicos para brindar alojamiento, alimentación y atención médica a las familias afectadas.
Especial preocupación existe en el estado La Guaira, considerado una de las zonas más golpeadas por el desastre. Allí se reporta el colapso de numerosos edificios y la existencia de comunidades prácticamente incomunicadas, mientras continúan las operaciones de rescate en busca de personas desaparecidas. En las primeras horas posteriores al sismo también se reportaron miles de personas cuyo paradero era desconocido, aunque esa cifra continúa siendo verificada por las autoridades.
La comunidad internacional comenzó a movilizar ayuda humanitaria. Diversos países, entre ellos Estados Unidos, Brasil, México y otros gobiernos de la región, expresaron su solidaridad y ofrecieron equipos de rescate, hospitales de campaña, medicamentos y asistencia técnica para apoyar las operaciones de emergencia. La Cruz Roja Venezolana también desplegó brigadas de atención médica y distribución de suministros en las zonas afectadas.
Mientras continúan registrándose réplicas de menor intensidad, las autoridades mantienen el llamado a la población para evitar ingresar a edificaciones con daños visibles y seguir únicamente la información emitida por los organismos oficiales de protección civil. Los expertos advierten que el balance de la tragedia podría incrementarse a medida que avanzan las labores de búsqueda y se logra acceder a las áreas donde todavía permanecen personas atrapadas bajo los escombros.



