Redacción | NYL.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) anunció una serie de cambios en las normas que regulan los centros de detención para inmigrantes, una medida que busca reducir la carga operativa de las empresas contratistas encargadas de administrar estas instalaciones. Entre las modificaciones más destacadas figura la ampliación del uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) para facilitar la comunicación con las personas bajo custodia federal.
Según las nuevas directrices, los centros podrán utilizar sistemas de traducción automática y tecnologías de IA generativa en interacciones consideradas no críticas. Estas herramientas podrán emplearse durante el proceso de admisión de los detenidos, en conversaciones informales dentro de las áreas de alojamiento y para responder preguntas o quejas generales. ICE sostiene que estas medidas permitirán agilizar procesos y mejorar la eficiencia operativa.
Sin embargo, especialistas en políticas migratorias y salud pública han expresado preocupación por el posible impacto de estas tecnologías en situaciones sensibles. Expertos advierten que las quejas de los detenidos pueden involucrar emergencias médicas o problemas urgentes, por lo que el uso de inteligencia artificial podría generar errores de interpretación o retrasos en la atención adecuada.
Las nuevas reglas también mantienen el controvertido programa de “trabajo voluntario”, mediante el cual los detenidos reciben aproximadamente un dólar por día por realizar tareas dentro de las instalaciones. La normativa reafirma que quienes participan en estos programas no son considerados empleados y, por tanto, no tienen derecho a salario mínimo ni beneficios laborales. Organizaciones defensoras de derechos humanos han cuestionado durante años este sistema, alegando posibles condiciones de explotación laboral.
Los cambios llegan en medio de crecientes críticas por las condiciones en algunos centros de detención, donde se han reportado denuncias de negligencia médica, alimentación deficiente y muertes bajo custodia. Diversos expertos temen que la flexibilización de las normas priorice la reducción de costos y la conveniencia operativa por encima del bienestar y la seguridad de los migrantes detenidos.



