Ginebra.- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, solicitó a las autoridades de Estados Unidos la apertura de investigaciones independientes sobre el creciente número de muertes registradas en centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al considerar que la situación resulta “alarmante” y requiere una respuesta urgente.
De acuerdo con datos oficiales citados por la ONU, durante los primeros cinco meses de 2026 fallecieron 18 personas bajo custodia de ICE, cifra a la que se suma otra muerte ocurrida en junio. El organismo internacional advirtió que el incremento representa una tendencia preocupante, especialmente si se compara con las 33 muertes registradas durante todo 2025 y las 11 reportadas en 2024.
Türk afirmó que todas las muertes ocurridas bajo custodia deben ser investigadas de manera rápida, imparcial e independiente, con el fin de garantizar la rendición de cuentas y proteger el derecho de las familias de las víctimas a conocer la verdad, obtener justicia y recibir reparaciones. También expresó preocupación por la falta de transparencia en torno a las circunstancias de los fallecimientos, lo que, según dijo, debilita la supervisión pública sobre el sistema de detención migratoria.
La advertencia de la ONU coincide con la expansión del sistema de detención de inmigrantes en Estados Unidos. Actualmente, más de 60,000 personas permanecen bajo custodia de ICE, frente a unas 40,000 a comienzos de 2025, mientras el Gobierno prevé ampliar la capacidad de los centros hasta unas 90,000 plazas antes de finalizar este año.
Asimismo, un informe divulgado por Human Rights Watch y Physicians for Human Rights concluyó que la tasa de mortalidad entre los detenidos aumentó un 140 % entre enero de 2025 y enero de 2026. Las organizaciones atribuyen este incremento a condiciones de reclusión deficientes, acceso limitado a servicios médicos, hacinamiento y una supervisión insuficiente dentro de las instalaciones.
La ONU insistió en que las personas detenidas, incluidas familias con niños y personas con enfermedades preexistentes, deben recibir un trato digno y acceso oportuno a atención médica, conforme a las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.



