05/04/2026 07:00
Condado de Queens. Foto: LAC | NYL
NYL.-En el extremo oriental de la ciudad de Nueva York, el condado de Queens se despliega como un mosaico humano donde conviven idiomas, culturas y tradiciones de casi todos los rincones del planeta. Lejos del vértigo vertical de Manhattan, Queens respira en barrios diversos como Jackson Heights, Flushing o Astoria, donde cada calle parece contar una historia distinta de migración y arraigo.
Con una población que supera los 2.4 millones de habitantes según el censo de 2020, Queens es el segundo condado más poblado de la ciudad y uno de los más densos del país . Su crecimiento ha estado marcado por oleadas migratorias constantes que han transformado su identidad en las últimas décadas, convirtiéndolo en uno de los lugares más diversos del mundo.
Esa diversidad se refleja claramente en su composición racial y étnica. Actualmente, no existe un grupo mayoritario absoluto. Aproximadamente el 28% de la población es blanca, alrededor del 17% es afroamericana, cerca del 26% es asiática y más del 16% pertenece a otras categorías raciales, además de un significativo porcentaje multirracial . A esto se suma que cerca del 28% de los residentes se identifican como hispanos o latinos, lo que añade otra capa de riqueza cultural al condado.
Caminar por Queens es atravesar fronteras invisibles: de restaurantes colombianos a mercados chinos, de mezquitas a iglesias católicas y evangélicas, de festivales caribeños a celebraciones del Año Nuevo lunar. Esta coexistencia no está exenta de tensiones, pero en su conjunto construye una identidad única basada en la convivencia.
Más que un simple condado, Queens es un retrato vivo de la globalización en escala urbana. En sus avenidas no solo se cruzan personas, sino historias de esperanza, trabajo y adaptación. Allí, la diversidad no es una estadística: es la esencia misma de la vida cotidiana.