March 12th, 2026
De izquierda a derecha oficiales Luis Navarro y Aaron Edwards. Emir Balat cuando fue detenido.
NYL.-Dos agentes del New York City Police Department (NYPD) fueron elogiados como héroes después de actuar con rapidez para detener a dos sospechosos que presuntamente intentaron detonar artefactos explosivos durante una protesta cerca de Gracie Mansion, la residencia oficial del alcalde de la ciudad de Nueva York.
El incidente ocurrió el 7 de marzo en las inmediaciones del parque Carl Schurz, en el Upper East Side de Manhattan, mientras se realizaba una protesta con la presencia de manifestantes y contramanifestantes. Según las autoridades, dos hombres lanzaron dispositivos explosivos improvisados (IED) hacia la multitud, lo que generó momentos de gran tensión entre los presentes.
Los oficiales del NYPD que se encontraban en el lugar reaccionaron de inmediato al observar el peligro. Entre ellos, el jefe de patrulla Aaron Edwards y el sargento Luis Navarro corrieron hacia los sospechosos para detenerlos, evitando que la situación se agravara y que los explosivos causaran víctimas.
Las autoridades identificaron a los detenidos como Emir Balat, de 18 años, e Ibrahim Kayumi, de 19, ambos procedentes de Pensilvania. Los investigadores federales sostienen que el ataque estuvo inspirado en la ideología del grupo extremista Islamic State, también conocido como ISIS. Los sospechosos enfrentan cargos federales relacionados con terrorismo y apoyo material a una organización terrorista.
De acuerdo con el Federal Bureau of Investigation (FBI), los dispositivos eran artefactos reales capaces de causar graves heridas o incluso la muerte si hubieran detonado en medio de la multitud. Afortunadamente, ninguno explotó y no se reportaron personas lesionadas.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, elogió el valor y la rapidez de los agentes del NYPD, señalando que su intervención evitó una posible tragedia. También destacó que la ciudad no tolerará actos de violencia o terrorismo.
El caso sigue bajo investigación conjunta entre el NYPD y el FBI, mientras las autoridades refuerzan la seguridad en torno a protestas y eventos públicos en la ciudad. Entretanto, los oficiales que enfrentaron el peligro han sido ampliamente reconocidos por su valentía y profesionalismo.