March 13th, 2026
Japón y Alemania
Agencias.-Japón y Alemania anunciaron que liberarán parte de sus reservas estratégicas de petróleo como medida para frenar el fuerte aumento de los precios del crudo provocado por las tensiones en Medio Oriente y la interrupción del suministro energético mundial.
La decisión responde al repunte de los precios del petróleo en los mercados internacionales, que se ha intensificado debido al conflicto en la región y a las dificultades para transportar crudo a través del estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume en el planeta.
Ante este panorama, los países miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE) acordaron liberar alrededor de 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia, en lo que se considera la mayor intervención coordinada de este tipo en la historia del organismo.
En el caso de Japón, el gobierno informó que comenzará a liberar parte de sus reservas a partir del 16 de marzo. El plan contempla utilizar primero reservas mantenidas por el sector privado durante unos 15 días y posteriormente liberar parte de las reservas estatales para ayudar a equilibrar el mercado energético.
Alemania también confirmó su participación en la medida coordinada, aunque aclaró que el país no enfrenta una escasez inmediata de petróleo. Berlín explicó que cuenta con reservas suficientes para cubrir alrededor de 90 días de consumo, pero decidió sumarse a la estrategia internacional para estabilizar el mercado y evitar mayores aumentos en los combustibles.
El aumento de los precios del petróleo ha generado preocupación en gobiernos y consumidores de todo el mundo, ya que impacta directamente en el costo de la gasolina, el transporte y la inflación global. Analistas advierten que, si las tensiones geopolíticas continúan afectando el flujo de petróleo, los precios podrían seguir aumentando y presionar aún más a las economías.
Con esta liberación de reservas, las principales economías buscan enviar una señal de estabilidad al mercado y reducir la volatilidad energética mientras se intenta restablecer el suministro normal de crudo a nivel internacional.