30/03/2026 07:30
Alcalde Zohran Mamdani
Nueva York.— El alcalde Zohran Mamdani anunció un ambicioso rediseño de la conexión para ciclistas y peatones en la entrada del Puente de Brooklyn en Manhattan, una medida que busca mejorar la seguridad y el flujo de tránsito ante la llegada masiva de visitantes por la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Según informó la Alcaldía, el proyecto comenzará esta primavera y estará finalizado antes del inicio del torneo en junio. La iniciativa contempla la creación de un acceso exclusivo para bicicletas a lo largo de Centre Street, lo que permitirá separar completamente a ciclistas y peatones en uno de los puntos más congestionados de la ciudad.
Actualmente, aunque el puente ya cuenta con carriles protegidos para bicicletas, ambos grupos deben compartir espacio en los accesos del lado de Manhattan, lo que ha generado conflictos y riesgos de seguridad. Con el rediseño, se eliminará esa interacción directa, mejorando la organización del tránsito en la zona.

El plan también incluye la ampliación del cruce peatonal entre el puente y City Hall Park, duplicando su ancho para facilitar el paso de miles de personas que utilizan esta vía diariamente. En promedio, cerca de 30,000 peatones y más de 5,600 ciclistas cruzan el Puente de Brooklyn cada día, lo que evidencia la necesidad de una infraestructura más eficiente.
“El objetivo es garantizar calles seguras y accesibles para todos los neoyorquinos”, afirmó Mamdani, destacando que la ciudad se prepara para recibir a millones de visitantes durante el evento deportivo internacional.
Por su parte, el comisionado del Departamento de Transporte, Mike Flynn, señaló que la separación total entre peatones y ciclistas permitirá reducir la congestión y mejorar significativamente la experiencia de movilidad en esta zona emblemática.
Este proyecto forma parte de una serie de mejoras urbanas impulsadas por la actual administración, orientadas a modernizar la infraestructura vial y fomentar el uso de medios de transporte sostenibles en la ciudad. Además, autoridades indicaron que estos cambios no solo atenderán la demanda temporal del Mundial, sino que dejarán beneficios permanentes para residentes y visitantes.
Con esta intervención, Nueva York busca consolidarse como una ciudad más segura, accesible y preparada para grandes eventos internacionales.