22/03/2026 14:50
Un altavoz fronterizo. Foto: Sauro Scalella.
Texas.– Altavoces de alta potencia instalados en la frontera sur de Estados Unidos advierten de forma constante a los migrantes que intentan cruzar el río Bravo que, si lo hacen, serán procesados por ingresar ilegalmente al país.
El sistema, desplegado en el Valle del Río Grande, emite mensajes en varios idiomas que pueden escucharse incluso a kilómetros de distancia, del lado mexicano. “Si cruzan el río, estarán entrando ilegalmente y serán enjuiciados”, repite la advertencia cada minuto como parte de una estrategia para disuadir los cruces irregulares.
Estas torres de sonido han sido colocadas en zonas consideradas de alto flujo migratorio, desde áreas remotas hasta puntos estratégicos del río. Además de emitir alertas, cuentan con un botón de emergencia que permite a los migrantes solicitar ayuda en caso de peligro.
Según autoridades fronterizas, en el sector hay al menos 79 torres instaladas, diseñadas también para prevenir muertes por deshidratación o extravío en terrenos hostiles. Aun así, el riesgo sigue siendo elevado: en lo que va de 2026 se han encontrado al menos 15 cuerpos en la zona, superando las cifras del año anterior.
Pese a estas medidas, el cruce irregular continúa. Los migrantes enfrentan no solo la vigilancia de agentes, sino también condiciones extremas tras atravesar el río, como terrenos áridos, vegetación espinosa y la presencia de animales peligrosos.
Las autoridades señalan que el flujo migratorio ha disminuido en comparación con años anteriores, pasando de miles de detenciones diarias a decenas en la actualidad, tras el endurecimiento de las políticas migratorias. Sin embargo, el Valle del Río Grande sigue siendo uno de los principales puntos de entrada hacia Estados Unidos.
Entre los detenidos figuran también ciudadanos dominicanos, lo que evidencia que la migración irregular hacia territorio estadounidense continúa siendo un fenómeno diverso y persistente.